EFENueva Delhi

Rahul Gandhi, líder del principal partido de la oposición en la India, el Congreso de la dinastía Nehru-Gandhi, asumió hoy su derrota en las elecciones generales frente al gobernante BJP del primer ministro Narendra Modi, que lidera el recuento de votos en la mayoría de las circunscripciones.

"Había dicho durante la campaña que la gente son los verdaderos mandatarios, han ordenado y decidido en favor del BJP. Felicito a Modi y al BJP", indicó en rueda de prensa en Nueva Delhi el presidente de la formación que gobernó la India la mayor parte de su historia y que hoy reedita la rotunda derrota electoral de 2014.

El Congreso ha obtenido por ahora siete escaños y lidera el recuento en otros 43 -en 2014 obtuvo 44 escaños-, mientras que el BJP cuenta ya con 18 en su haber y aventaja a sus contrincantes en otros 287 de un total de 543 escaños.

Asumió también que la familia ha perdido su tradicional bastión, Amethi, en el estado norteño de Uttar Pradesh, frente a la ministra del BJP Smriti Irani, si bien Gandhi lidera en el segundo de los lugares por los que se presentaba a parlamentario, en Wayanad (sur).

En una breve interacción con los medios, el benjamín de la dinastía se negó a aclarar qué fue lo que falló en el seno de su partido para obtener apenas medio centenar de asientos, ligeramente por encima de los 44 cosechados en 2014, cuando sufrió el mayor batacazo de su trayectoria.

En su lugar, Gandhi insistió en que lo importante en la jornada de hoy es que "la gente de la India ha decidido que Modi será el primer ministro".

"Como indio, lo respeto totalmente", sentenció sobre la victoria de su adversario.

Modi y varios de sus ministros ya acudieron anteriormente a sus cuentas de Twitter para adjudicarse la victoria en los comicios, si bien el mandatario indio todavía no ha comparecido en público, algo que se espera ocurra en las próximas horas.

Varias encuestas a pie de urna publicadas el pasado domingo daban ya al BJP y sus aliados más de 280 escaños, más de la mitad de los 542 escaños de la Lok Sabha, la Cámara Baja, y los suficientes para formar Gobierno en mayoría.

Con una participación que superó el 60 % en promedio, se estima que alrededor de 600 millones de indios depositaron su voto en las urnas para elegir a los 542 legisladores del Parlamento.