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El centroizquierda conservó su histórico bastión de la región de Toscana y se confirmó en Apulia y en Campania en las elecciones regionales celebradas este domingo y hoy, frenando el ataque de la Liga de Matteo Salvini que saboreaba ya el golpe al Gobierno de Giuseppe Conte, que respira ahora más tranquilo.

Mientras continuaba el lento escrutinio de estas elecciones, pospuestas por el coronavirus en siete regiones y del referéndum sobre el recorte de un tercio de los parlamentarios, el candidato del centroizquierda en la región de Toscana, Eugenio Giani, aparecía en la sede de su campaña en Florencia para celebrar una victoria mucho más holgada de la que le daban los sondeos.

Matteo Salvini agradecía en Twitter a todos los que votaron a la Liga y recordaba que desde mañana el centroderecha gobernará en 15 de las 20 regiones del país.

EL PD CONSERVA TOSCANA Y RECUPERA EL PODER EN EL GOBIERNO

Giani se imponía por cerca el 48 % a la candidata del centroderecha, Susanna Ceccardi, que quedaba en torno al 40 % y que era la gran apuesta de Salvini para la región.

Sobre las espaldas de Giani, de 60 años, veterano miembro del PD, pero hasta ahora poca experiencia en altos cargos y llamado a sustituir al histórico presidente Enrico Rossi, no sólo recaía el futuro de Toscana sino también el del secretario general del PD, Nicola Zingaretti, del que se habría pedido la cabeza en caso de derrota.

Pero además este resultado da mucho más poder al PD, cuyos candidatos se impusieron también en Campania y Apulia, en el seno de la coalición gubernamental que mantienen con el Movimiento 5 Estrellas (M5S), que no apoyaron a los candidatos del centroizquierda y prácticamente no existieron en estas elecciones.

Tanto que Zingaretti durante una rueda de prensa recordó a sus socios en el poder que si se hubieran presentado juntos en coalición también a nivel territorial habrían arrasado en todas las regiones.

Para algunos analistas, el PD podría pedir una redistribución de los ministros del Ejecutivo de Conte, así como hacer valer su posición respecto a la necesidad de pedir prestamos al Mecanismo de Estabilidad europeo (MEDE) para hacer frente a la crisis por la pandemia, a lo que se opone el M5S.

UN EMPATE 3-3 EN LAS REGIONES FRENA A SALVINI

La victoria en Toscana frena así las aspiraciones de la Liga de Matteo Salvini de insistir con incluso elecciones anticipadas después de vaticinar que conseguiría un 6-0.

De las seis regiones en las que se vota, más el Valle de Aosta -con un sistema diferente de votación-, cuatro estaban en manos del centroizquierda: Toscana, Las Marcas, Campania y Apulia, mientras que dos -Veneto y Liguria-, eran del centroderecha.

Al final, las elecciones regionales quedaron en empate, y la derecha sólo arrebato a la izquierda, como ya pronosticaban los sondeos, la región de Las Marcas.

El candidato del centroderecha Francesco Acquaroli, que era además la apuesta del partido Hermanos de Italia, que están poco a poco limando apoyos a la Liga, obtendría cerca del 47 de los votos, mientras que Maurizio Mangialardi, del centroizquierda, quedaría al 38 %.

También las primeras proyecciones dan la victoria al candidato del PD en Apulia, el actual presidente Michele Emiliano, con cerca el 48 % de los votos frente al 38 % que tendría su adversario Raffaele Fito, quien hace 20 años ya fue presidente cuando militaba en Forza Italia y ahora se presenta en las filas de Hermanos de Italia.

El centroizquierda también conservará la región de Campania con el actual presidente, Vincenzo De Luca, que ganaría ampliamente con el 64,9 %, mientras que el candidato del centroderecha, Stefano Caldoro, no pasaría del 20 %.

Sin problemas para el actual presidente de Veneto, Luca Zaia, que se presentó con su lista personal apoyado por el centroderecha y que consiguió más del 76 % de los votos, mientras Arturo Lorenzoni, candidato del Partido Demócrata no superó el 20 %.

También se confirmó como presidente de Liguria Giovanni Toti, candidato del centroderecha, que se impuso por un cerca del 54,9 % al único candidato en estas elecciones del PD-M5S, Ferruccio Sansa.

Cristina Cabrejas