EFELa Haya

El primer ministro holandés, Mark Rutte, descartó este jueves dimitir, después de que un partido de la ultraderecha ganase las elecciones al Senado, y apostó por buscar "mayorías sensatas" que le permitan aprobar las propuestas de ley.

El político liberal, que gobierna en una difícil coalición de cuatro partidos, no tiene la intención de buscar un nuevo pacto de Gobierno con otros senadores para garantizarse la mayoría en la Cámara Alta, que tiene la última palabra sobre las leyes, y prefiere buscar acuerdos independientes para cada propuesta del Ejecutivo.

"Pueden ser partidos que estén más a la izquierda o a la derecha de la coalición", propuso Rutte, restando importancia a la inestabilidad que provoca esta situación en el Gobierno.

El primer ministro no descarta que el ultraderechista Foro para la Democracia (FvD), que ganó las elecciones provinciales celebradas ayer, sea uno de los partidos que le ayuden a "fortalecer las bases del Gobierno holandés", aunque su líder, el populista Thierry Baudet, es un gran detractor de Rutte.

El liberal VVD ha logrado doce escaños en el Senado, uno menos que la ultraderecha de FvD, y no suma una mayoría con sus socios de Llamada Democristiana (CDA), que tendrá nueve senadores, Demócratas 66 con seis, y Unión Cristiana cuatro, el único grupo político que ha logrado ganar un escaño en los comicios.

Foro para la Democracia tiene ideas incompatibles con el programa electoral de los cuatro partidos de la coalición, pues apuesta por cerrar las fronteras de Holanda a la inmigración, condena la multiculturalidad y la Unión Europea como "un ataque al Estado de la nación" y quiere convocar un referéndum para un "nexit", la versión neerlandés del "brexit", para abandonar la UE.

Tampoco comparte la agenda de políticas medioambientales del Ejecutivo, ya que no cree en las pruebas científicas que confirman el calentamiento global y asegura que se trata de "una brujería climática" para "justificar" el gasto público. EFE

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