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Corea del Sur solicitó hoy al Norte una investigación conjunta a cuenta del funcionario sureño que murió recientemente por disparos de tropas norcoreanas y a tal efecto solicitó la reactivar las líneas de comunicación entre ambos.

El Consejo de Seguridad Nacional surcoreano se reunió hoy y, ante las discrepancias entre Norte y Sur sobre la muerte del funcionario, indicó que "se ha solicitado una investigación conjunta para indagar en los hechos cuanto antes", según un comunicado emitido por la oficina presidencial sureña.

"Esperamos revelar los hechos de manera conjunta con una actitud abierta, independientemente de los resultados de las investigaciones publicados por las dos Coreas", explica el documento.

El texto añade que, para facilitar las pesquisas, se ha pedido "la restauración y reinicio de las líneas de comunicación militares (las cuales Pionyang dejó de usar el pasado junio en protesta por el envío de propaganda a su territorio por parte de activistas desde el Sur) para notificaciones, consultas e intercambio de información".

Las versiones sobre la muerte del hombre - que desapareció el pasado lunes cuando trabajaba a bordo de un buque del Ministerio de Pesca cerca de la frontera marítima intercoreana en el Mar Amarillo - relatadas por uno y otro país no concuerdan.

Según Seúl, que sospecha que el funcionario quería desertar al Norte, las tropas norcoreanas hallaron el martes al hombre a la deriva en sus aguas territoriales, lo interrogaron sin subirlo a bordo y tras tratar de remolcarlo lo ejecutaron e incineraron su cadáver.

Pionyang defiende que los soldados pidieron al hombre que se identificara y que cuando dejó de responder y dio muestras de querer huir le dispararon y procedieron a quemar el "objeto flotante" al que se agarraba, cumpliendo los protocolos de seguridad fronteriza y epidemiológica norcoreanos.

Los expertos creen que las posibilidades de que el régimen de Kim Jong-un acepte una investigación conjunta son casi nulas puesto que en casos similares Pionyang siempre ha negado la entrada de funcionarios sureños.

De hecho, el Norte advirtió hoy al Sur sobre el peligro de que sus navíos traspasen la frontera marítima entre ambos países después de que Seúl desplegara en la zona un dispositivo para hallar el cadáver del funcionario.

La frontera marítima occidental intercoreana es una de las zonas más tensas de la región y ha sido escenario de trifulcas entre ambos vecinos - técnicamente aún en guerra -, que en los últimos 20 años han dejado al menos 80 militares muertos entre ambos bandos.