EFELondres

El líder de la oposición en el Reino Unido, el laborista Keir Starmer, remodeló este domingo la dirección del partido y del grupo parlamentario después de los malos resultados cosechados en las elecciones regionales y municipales celebradas esta semana.

Los cambios eran esperados después de que Starmer decidiese el sábado destituir a la "número dos" del partido, Angela Rayner, de su papel como coordinadora de las campañas electorales y como presidenta de la formación.

Sin embargo, al final los movimientos fueron más bien un baile de nombres entre quienes ya figuraban en los puestos prominentes del grupo parlamentario.

La principal damnificada es la portavoz de Economía, Anneliese Dodds, que pasa a ocupar la presidencia del partido, un puesto eminentemente administrativo.

Su lugar la ocupa Rachel Reeves, una de las principales aliadas de Starmer y que ya contaba con un puesto relevante.

Mientras, Rayner, cuyo cese despertó el sábado la ira del sector izquierdista del partido -que acusó a Starmer de usarla de "chivo expiatorio"-, sustituirá a Reeves como portavoz de la cartera de Gabinete (similar a la cartera de Presidencia).

La nueva coordinadora de campaña nacional será Shabana Mahmood, y el nuevo jefe del grupo parlamentario será Alan Campbell, en lugar de Nick Brown, del sector afín al exlíder Jeremy Corbyn.

"El Partido Laborista debe ser el partido que abrace la demanda de cambio en el país. Eso requerirá de ideas valientes y de un foco incansable en las prioridades del pueblo británico. Al igual que la pandemia ha cambiado lo que es posible y lo que es necesario, también debe cambiar el laborismo", dijo Starmer en un comunicado.

Los laboristas sufrieron especialmente por la derrota, conocida el viernes, en la elección parcial de un diputado nacional en la circunscripción de Hartlepool, que solo había elegido a candidatos laboristas desde que se creó en 1974.

A eso se sumaron los fracasos en los consejos municipales de dos lugares que tradicionalmente habían formado parte del llamado "Muro Rojo", o feudos laboristas: West Midlands (centro), al que pertenece la ciudad de Birmingham, y Tees Valley (norte).

Sin embargo, a lo largo del sábado se fueron conociendo otros resultados que amortiguaron el golpe para los laboristas, especialmente sus triunfos en 11 de las 13 ciudades que elegían a sus alcaldes directamente.

La izquierda demostró que es en las grandes ciudades donde suele alcanzar sus mayores éxitos, y retuvo, entre otras, la alcaldía de Londres, en manos de Sadiq Khan, o de Manchester, Andy Burnham, que gracias a su holgada victoria se ha convertido en una figura ascendente dentro del laborismo.

Además, las laboristas arrebataron a los conservadores la alcaldía de Cambridgeshire and Peterborough y su candidata Joanne Anderson se convirtió en la primera mujer negra en ser alcaldesa de Liverpool.