EFEJohannesburgo

El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, criticó de nuevo hoy las restricciones internacionales impuestas tras la detección de la variante ómicron y se mostró decepcionado con los países africanos que reaccionaron como los "antiguos colonizadores" al sumarse a las prohibiciones.

"Preferiríamos que no reaccionaran como nuestros antiguos colonizadores, que son muy rápidos en echar el cierre a África", señaló el mandatario, en declaraciones a la prensa local desde el avión en el que este martes partía a una visita oficial a varias naciones del África occidental (Nigeria, Costa de Marfil, Ghana y Senegal).

Aunque Ramaphosa no mencionó nombres de países concretos, entre las naciones africanas que, al igual que muchos países del norte, anunciaron ya prohibiciones figuran Ruanda, Mauricio, Seychelles y Egipto, entre otras.

"Estoy preocupado y, por supuesto, con el debido respeto, tienen sus razones. Pero querríamos tener una discusión con ellos", dijo el jefe de Estado sudafricano.

"Creo que es muy desafortunado que ellos también se hayan unido a hacer esto y mantenemos la opinión de que no es científico. Querríamos que hubiera sido mucho más científico para que pudiéramos encontrar soluciones y respuestas", agregó.

El descubrimiento de esta nueva variante del coronavirus, identificada como B.1.1.529 y bautizada con la letra griega ómicron por la Organización Mundial de la Salud (OMS), fue anunciado el jueves pasado por científicos y autoridades sanitarias de Sudáfrica y se caracteriza por tener un alto número de mutaciones.

La OMS, al calificarla el viernes pasado como variante de riesgo, reconoció que algunas de estas nuevas mutaciones parecen sugerir una aún mayor capacidad de transmisión que las variantes anteriores.

Numerosos países de todo el mundo confirmaron ya casos de esta variante.

Pese a la escasa información disponible (por la temprana detección), numerosos países, incluido el Reino Unido, Estados Unidos y las naciones de la Unión Europea, anunciaron rápidamente drásticas restricciones de viaje para los países del sur de África, medidas que generaron un fuerte malestar en el continente africano.

Sudáfrica se mantiene como el epicentro de la pandemia para África, con 2,9 millones de casos acumulados y casi 90.000 muertes.