EFEJartum

Un año después de que más de un centenar de personas murieran en el violento desalojo de la principal acampada de protesta contra el régimen militar en Jartum, el Gobierno sudanés, activistas y manifestantes recordaron hoy la masacre entre la tristeza por la falta de castigo a los culpables y las restricciones por el coronavirus.

En las primeras horas del 3 de junio de 2019, miembros del Ejército y de las temidas Fuerzas de Respuesta Rápida irrumpieron en la acampada en la que se mantenía una protesta permanente a las puertas del principal cuartel del Ejército.

El campamento había sido levantado en abril para exigir la salida de Al Bashir y se mantuvo después de su derrocamiento el 11 de abril para seguir presionando a los generales y exigir reformas democráticas.

Aquella madrugada, los soldados dispararon contra los acampados, quemaron y destruyeron sus tiendas, y según los manifestantes, incluso tiraron algunos de sus cadáveres al Nilo y violaron a mujeres.

La junta militar justificó entonces la intervención para supuestamente eliminar "delincuentes" infiltrados.

Jaled Abdelrahman perdió allí a su hermano Waleed. Para él hoy es un día de "mucha tristeza" porque, según dijo a Efe, la revolución no logró sus "verdaderos objetivos" y el régimen de Al Bashir sigue en el poder a través de los militares y del Consejo Soberano de Sudán, "que controla todo".

"Estamos muy lejos de conseguir la libertad, la paz y la justicia que pedía la revolución", lamentó Abdelrahman.

MARCHAS POR LA JUSTICIA

Algunas marchas recorrieron hoy la capital sudanesa, organizadas por los Comités de Resistencia, grupos ciudadanos que se activaron durante la revuelta que llevó a los militares a dar un golpe de Estado a Omar al Bashir en abril del año pasado.

La participación en las marchas de hoy no superó los pocos centenares, debido al toque de queda que está en vigor, además de las altas temperaturas en Sudán.

Una miembro de un Comité de Resistencia del este de Jartum, Salma Ibrahim, afirmó a Efe que las manifestaciones han sido más bien "simbólicas" ya que las medidas preventivas no permitieron organizar grandes movilizaciones.

"No vamos a olvidar o a quedarnos callados sobre la masacre del desalojo de la sentada y queremos ver a los criminales en la horca", agregó la mujer.

Los manifestantes pidieron que se acelere la investigación sobre "la masacre del desalojo de la sentada" porque después de tanto tiempo "las familias de las víctimas quieren conocer a los culpables y que rindan cuentas", dijo a Efe Abud Taher, coordinador de uno de esos comités en el sur de la capital.

Agregó que hasta ahora no se ha hecho justicia a los "mártires", 128 fallecidos según los organizadores de la acampada, menos de 100 según una investigación realizada el año pasado por la Fiscalía que fue acusada de encubrir a los militares.

INVESTIGACIÓN E IMPUNIDAD

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) denunció hoy que un año después no hay justicia para las víctimas y quienes permitieron la masacre están en el Gobierno transitorio.

"Los actores que ordenaron y permitieron el sangriento desalojo aún están en el poder hoy y lo que estamos viendo es que el comité investigador nombrado por el Gobierno ha tomado muchísimo tiempo, ya ha pasado un año y ni siquiera han publicado su informe final", dijo a Efe la directora de HRW para el este de África, Jehanne Henry.

En septiembre, el primer ministro Abdalá Hamdok, que lidera la transición a la democracia en Sudán tras la aprobación por civiles y militares de una Constitución transitoria en agosto del año pasado, ordenó la creación de una comisión independiente que investigara los hechos de violencia durante las protestas.

La instrucción era que la comisión diera su informe tres meses después pero finalmente aún no ha entregado las conclusiones.

Hamdok prometió hoy en un discurso televisado que "los implicados en la masacre del desalojo de la acampada serán llevados a juicios justos y públicos" cuando la comisión entregue su informe.

El primer ministro prometió un "castigo justo por las almas de las víctimas héroes, los heridos y desaparecidos"

El representante de la ONU en Sudán, Gwi-Yeop Son, pidió hoy a las autoridades "investigar de forma creíble e independiente y llevar ante la justicia a los responsables por las supuestas violaciones de los derechos humanos".

Sin embargo, para Abdelrahman la comisión fue "creada específicamente para exonerar al presidente y a los miembros de la junta militar" que en aquel momento dirigían el país y que siguen ocupando puestos de poder.

Al Nur al Zaki