EFEJerusalén

El Tribunal Supremo de Israel forzó hoy al presidente del Parlamento israelí, aliado de Benjamín Netanyahu, a votar su sucesión antes del miércoles después de que este se opusiera a celebrar el pleno que previsiblemente perderá en favor del rival centrista Azul y Blanco de Beny Gantz.

Yuli Edelstein, del derechista Likud de Netanyahu, se acogió a las medidas de emergencia por el coronavirus - que no permiten reuniones de más de 10 personas, en una cámara de 120 diputados- y al reglamento que sugiere que solo se debe elegir después del establecimiento del nuevo Gobierno tras las elecciones del 2 de marzo -en plena formación liderada por Gantz-.

El Supremo sugirió hoy que lo hiciera antes del miércoles, después de que Edelstein retrasara la votación tras la sesión inaugural la semana pasada, y le dio unas horas para responder ante lo que el presidente contestó que no aceptará "ultimátums".

"La continua negativa a permitir que la Knéset vote sobre la elección de un presidente permanente está socavando los fundamentos del proceso democrático", declaró hoy la presidenta del Supremo, Esther Hayut.

La renovación del presidente fue solicitada el pasado lunes después de la sesión inaugural del Parlamento (Knéset) formado tras los comicios, los terceros en menos de un año por el bloqueo político, y en el que Gantz tiene mayoría y ha recibido el mandato del presidente de Israel, Reuvén Rivlin, para establecer un Ejecutivo.

Sin embargo, Edelstein pospuso esta votación y también la formación de la Comisión de Preparativos para poner en marcha el Parlamento, paralizado hasta hoy cuando finalmente fue constituida tras las presiones políticas y judiciales.

El bloque parlamentario de Netanyahu (58 de 120) boicoteó la formación de la comisión que tendrá una mayoría de miembros del bloque de Ganzt, de Azul y Blanco, y estará presidida por un parlamentario de esta formación.

La presidenta del Supremo israelí advirtió hoy de que la actual situación "es uno de esos casos excepcionales en los que el Tribunal debe intervenir para evitar una violación del sistema parlamentario".

Al tiempo que aumentan en Israel las voces que alertan de una crisis democrática, cuando el foco de la urgencia está en la pandemia del nuevo coronavirus, ministros del Gobierno de transición de Netanyahu cuestionan la intervención judicial, como el titular de Justicia, Amir Ohana, que sugirió hoy no seguir la línea del Supremo.