EFEHong Kong

Los continuos enfrentamientos entre manifestantes y antidisturbios en varios campus de Hong Kong provocaron que varias universidades anunciasen este jueves que dan por finalizado el semestre antes de tiempo ante la continuación de las protestas, que causaron ayer otros dos heridos graves.

Al menos cuatro universidades han dado por terminadas las clases presenciales del semestre, cuya finalización estaba prevista para el 30 de noviembre, a las que hay que sumar la Universidad China de Hong Kong, donde se están registrando los enfrentamientos más violentos, que echó el cierre hasta el 6 de enero.

La Policía informó de 224 detenciones desde ayer y aseguró que los manifestantes están cada vez más cerca del "terrorismo" o que han construido una "fábrica de armamento" en la citada universidad, cuya estación de metro más cercana ha quedado "totalmente destruida", informa la prensa local.

El cuerpo denunció que los manifestantes lanzaron objetos, ladrillos e incluso cócteles molotov a la vía desde un puente situado cerca de ese centro, donde numerosos estudiantes siguen atrincherados y construyendo barricadas.

Asimismo, las autoridades educativas anunciaron hoy el cierre de todas las guarderías, escuelas primarias y secundarias, y centros especiales hasta el lunes.

Desde primera hora de hoy, la jornada estuvo marcada por el corte de carreteras y el gas lacrimógeno: poco después del amanecer, grupos de manifestantes ya bloqueaban el túnel que une la isla de Hong Kong con la parte continental de la ciudad, y siguieron impidiendo -como desde anoche- la circulación en la autopista Tolo, que conecta varias zonas periféricas.

No obstante, también circularon hoy vídeos en Twitter en los que puede verse a personas golpeando con barras metálicas a los manifestantes, denunció la formación prodemocrática Demosisto en su cuenta.

El movimiento aseguró que la mayor parte de la violencia ha sido perpetrada por la Policía y por supuestos miembros de las tríadas (mafias chinas) que apoyan a Pekín, e insiste en sus demandas.

Estas incluyen una investigación independiente sobre la brutalidad policial, una amnistía a los arrestados, la retirada del término "revueltas" a las manifestaciones del 12 de junio y el sufragio universal para elegir al jefe del Ejecutivo local.

AUMENTA EL NÚMERO DE HERIDOS

Entretanto, la violencia va dejando un reguero de heridos: aunque la Autoridad Hospitalaria de la ciudad no respondió hoy a Efe al ser cuestionada por la cifra total en lo que va de semana, los medios informaron de que durante la jornada de ayer al menos otras dos personas sufrieron lesiones graves.

Un hombre de 70 años y un joven de 15 permanecen en estado crítico: el primero fue golpeado en la cabeza al parecer por un ladrillo lanzado por manifestantes, mientras que el segundo también recibió un golpe en la cabeza, aunque con un bote de gas lacrimógeno disparado por los antidisturbios.

El lunes, durante la primera jornada de la huelga convocada por los manifestantes, un joven de 21 años recibió un disparo de un policía de tráfico y manifestantes prendieron fuego a un hombre de 57 años que había discutido con ellos y les había afeado su conducta.

El estado del joven pasó de crítico a grave y fue detenido por manifestación ilegal, mientras que el hombre continúa en estado crítico con quemaduras en el 44 por ciento de su cuerpo.

EVACÚAN A ESTUDIANTES ENTRE RUMORES DE UN TOQUE DE QUEDA

Otro de los efectos del conflicto es que muchos estudiantes no nativos de la ciudad están siendo evacuados: más de 300 taiwaneses fueron llevados hoy de vuelta a la isla ante el deterioro de la situación, mientras que ayer al menos 80 universitarios provenientes de la China continental fueron evacuados a Shenzhen, al otro lado de la frontera.

Mientras tanto, y a pesar de algunos rumores difundidos por la prensa estatal china que aseguran que el Gobierno local va a imponer un toque de queda para este fin de semana, la situación sigue bloqueada.

El diario local South China Morning Post informó hoy de una reunión entre la controvertida jefa del Ejecutivo hongkonés, Carrie Lam, y varios altos cargos de su Gobierno, para supuestamente debatir si se deben posponer las elecciones a los consejos de distrito, previstas para el próximo 24 de noviembre.

Pero, aparte de comunicados condenando la violencia y apoyando a la Policía, el Gobierno no ha movido ficha durante la jornada. De hecho, el número dos del Ejecutivo, Matthew Chung, eludió las preguntas de los diputados durante una sesión del Consejo Legislativo de la ciudad sobre qué se debatió en la citada reunión.

Además, la Policía ha anunciado la incorporación de un centenar de funcionarios de prisiones como "agentes especiales", invocando una ley que permite el empleo de otros funcionarios como agentes en caso de que se necesite reforzar el número de efectivos del que dispone el cuerpo.