EFEBangkok

El Gobierno de Tailandia anunció este martes que convocará al Parlamento en una sesión consultiva para debatir sobre las protestas estudiantiles que están teniendo lugar a diario en Bangkok y otras ciudades a pesar del estado de emergencia "severo" decretado la semana pasada para impedirlas.

El portavoz del Gobierno, Anucha Burapachaisri, señaló a Efe que el Consejo de Ministros había aprobado hoy la apertura de la sesión extraordinaria, pero aún no se ha fijado una fecha porque es necesario cumplir el trámite de obtener la firma del rey.

Por su parte, la viceportavoz del Ejecutivo, Ratchada Thanadirek, señaló en su cuenta de Twitter que se espera que tenga lugar los días 26 y 27 de octubre.

Ratchada también indicó que el Gobierno ha invocado el artículo 165 de la Constitución, que prevé este tipo de sesiones "en el caso de que haya importantes problemas para la administración del Estado" para que el Ejecutivo puedan escuchar las opiniones de los representantes de las dos cámaras del Parlamento.

Sin embargo, la Carta Magna también prescribe que, en este tipo de sesiones, "la Asamblea Nacional no aprobará ninguna resolución sobre el asunto a debatir", en este caso el movimiento estudiantil prodemocrático que comenzó en julio y ha ido cobrando fuerza progresivamente desde entonces.

Las principales demandas de los estudiantes son la dimisión del Gobierno, la redacción una nueva Constitución, ya que la actual fue dictada por la extinta junta militar (2014-2019), y la reducción de la influencia en la política del Ejército, que ha tomado el poder en 13 golpes de Estado desde el final de la monarquía absoluta en 1932.

Pero la demanda más audaz y controvertida es la reforma de la monarquía, un tema tabú hasta hace poco por el gran respeto que ha inspirado la institución y la dura ley de lesa majestad, que prevé penas de hasta 15 años de cárcel para quien critique a la corona.

El gobierno de Tailandia decretó el estado de emergencia "severo" la madrugada del jueves a raíz de que centenares de manifestantes desafiaran y obstaculizaran de manera pacífica un día antes la caravana de coches donde viajaba la reina Suthida y el príncipe Dipangkorn, un gesto de rebeldía inédito en la nación.

Conforme a este decreto se prohíben las reuniones de carácter político de cinco o más personas en la capital y las autoridades pueden detener a cualquier manifestante que lo vulnere hasta 30 días sin presentar cargos, entre otras medidas.

Desde el día 13 se han organizado a diario manifestaciones masivas que han discurrido de manera pacífica, salvo la del pasado viernes, en la que la Policía usó cañones de agua y desplegó cientos de policías antiditurbios para dispersar a la desarmada muchedumbre por la fuerza.