EFEBangkok

El Parlamento de Tailandia celebró hoy su primera sesión tras las elecciones del pasado 24 de marzo, que se convocaron cinco años después del golpe de Estado militar, mientras sigue la incógnita sobre quien será el próximo primer ministro.

"Espero que todos los miembros (del Parlamento) recuerden la importancia y tomen en serio las responsabilidades de sus deberes. Porque cada acto de ustedes tendrá un efecto directo en la estabilidad nacional y la felicidad de la gente", encomendó el rey Vajiralongkorn en un escueto discurso de apertura.

Ataviados con el uniforme blanco para los representantes del Legislativo, los 498 diputados de la cámara baja electos en los sufragios y los 250 senadores tomaron formalmente sus actas en una ceremonia celebrada en el Ministerio de Asuntos Exteriores, debido a que el nuevo edificio del Parlamento aún está en construcción.

En el centro de la primera fila y justo frente al monarca se encontraba el actual primer ministro, el general Prayut Chan-ocha, quien lideró el golpe de Estado de mayo de 2014 y que parte como favorito para renovar su mandato debido a las triquiñuela legales orquestadas por el gobierno castrense.

Prayut, propuesto como jefe de Gobierno por el partido promilitar Palang Pracharat, cuenta con los 132 diputados de una coalición en su favor y dispone, en principio, del apoyo de los 250 senadores -la mayoría militares y burócratas vinculados a la junta- elegidos a dedo por afines al bando marcial.

La votación para elegir primer ministro tendrá lugar a finales de este mes, cuando los presidentes de las dos cámaras del legislativo hayan sido elegidos y ratificados por el Rey Vajiralongkorn, según anunció la víspera el viceprimer ministro, Wissanu Krea-ngam.

Se desconoce si estará en la bancada Thanathorn Juangroongruangkit, líder del partido Anakot Mai (Nuevo Futuro), la tercera formación en número de votos y escaños, después de que este jueves el panel de nueve jueces del Constitucional aceptara por unanimidad la demanda de descalificación de la Comisión Electoral.

Este organismo judicial, cuyos miembros cuentan con el beneplácito de los militares, considera que el empresario de 40 años violó la Constitución al presentar su candidatura a las elecciones siendo propietario de acciones de una empresa de comunicación, algo que niega el acusado.

Thanathorn, un neófito en política que suscita el apoyo las nuevas generaciones con un discurso que promete limitar la influencia de los militares en la política tailandesa -que desde el fin de la monarquía absolutista en 1932 ha vivido 20 asonadas-, pudo finalmente estar presente en la ceremonia, aunque es una incógnita si podrá participar en las sesiones.

El líder del emergente Anakot Mai, quien anunció la semana pasada su disposición a presentarse al cargo de primer ministro, cuenta además con otras demandas en su contra que amenazan con suponer su inhabilitación para ostentar un cargo público.

"No es el momento para la desesperación. Es la hora de exponer la maldad de la dictadura", escribió Thanathorn anoche en su cuenta de Facebook.

"Lo que sucede es una injusticia. Quiero invitar a todos los que aman la justicia a levantar la cabeza. Levantémonos y luchemos juntos para devolver la justicia a la sociedad tailandesa. Esta es nuestra misión", añadió.

En las pasadas elecciones, el Palang Pracharat se impuso en número de votos con 8,4 millones de papeletas, mientras que la formación Puea Thai -vinculada al clan Shinawatra y expulsada del gobierno en las dos ultimas asonadas- logró un mayor número de escaños -136 escaños-.

Tras los comicios, el partido liderado por Thanathorn -con 80 diputados- se vinculó al Puea Thai y otros cinco partidos, todos ellos contrarios a la junta militar, para tratar de formar gobierno, aunque de momento no han logrado sumar una mayoría de diputados.

Cuatro formaciones políticas -entre ellas el Partido Demócrata y el partido Bhumjaithai, con 52 y 51 escaños respectivamente- faltan por posicionarse de cara a elegir mandatario.

Todavía queda pendiente la asignación de dos diputados a raíz de la repetición de la votación en un distrito del norte del país prevista para este domingo.

Tailandia padece una profunda crisis política desde el golpe de Estado de 2006 contra el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, que empeoró y generó una mayor división social con la asonada de 2014, que depuso a la Administración de Yingluck Shinawatra, hermana menor de Thaksin.

Noel Caballero