EFENiamey

Dieciocho personas, todos ellos habitantes de la misma aldea del noroeste de Níger, han muerto hoy en un atentado perpetrado presuntamente por yihadistas y que supone el tercer ataque del mismo tipo en una sola semana en la región de Ouallam, fronteriza con el vecino Mali.

A las 9 de la mañana, los habitantes de Deykoukou se vieron sorprendidos por la llegada de un grupo de personas llegados a bordo de más de diez motos. Nada más llegar, abatieron con un tiroteo a los hombres que trabajaban en la huerta, y persiguieron a todos aquellos que trataban de huir hasta darles caza y matarlos después a sangre fría.

En total, han muerto 18 aldeanos y cuatro más han quedado heridos graves, dijeron a Efe fuentes policiales en la región.

Ataques como el descrito se suceden en el oeste de Níger desde que comenzó la temporada de lluvias: para evitar las pérdidas entre sus filas, los yihadistas no atacan directamente los poblados, sino a sus habitantes que trabajan la tierra o pastorean en las afueras, y penetran luego en los poblados cuando gran parte de los habitantes han huido despavoridos, para saquear todas sus posesiones, principalmente el ganado.

El municipio de Banibangou (al que pertenece la aldea atacada hoy) ha sido además escogido como blanco por segunda vez desde el pasado domingo, cuando otros catorce habitantes murieron en un ataque similar al de hoy.

Aunque estos ataques nunca se reivindican, tienen un mismo patrón: los yihadistas saquean todo lo que encuentran y se retiran supuestamente a sus bases del vecino Mali, donde la ausencia del Estado les permite mantener bases con relativa facilidad.