EFEDamasco

Las tropas sirias se encuentran a unos 4 kilómetros de Jan Shijún, un bastión clave de las facciones rebeldes e islamistas en la provincia septentrional de Idlib, tras protagonizar combates que se han cobrado casi una treintena de bajas en ambos bandos, informó a Efe una fuente del Ejército que pidió el anonimato.

En su avance a ese reducto, uno de los principales feudos de la oposición que ha sido blanco en el pasado de numerosos ataques, incluso con armas químicas, las tropas han tomado el control de los pueblos de Kafr Ain, Jarba y Tel As, parte de un territorio de 111 kilómetros cuadrados con el que se han hecho en las últimas semanas.

La ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, confirmó el avance de las fuerzas de seguridad en un comunicado.

En la última batalla, librada anoche, por el control de estos pueblos, fallecieron 18 rebeldes, entre ellos 13 yihadistas, y 10 efectivos del Ejército sirio, según datos del Observatorio.

Este avance gubernamental se produce después de que el 5 de agosto se suspendiera el cese de hostilidades que el Gobierno sirio había proclamado apenas cuatro días antes, acusando a las facciones y a Ankara de no respetar el pacto de Sochi.

El acuerdo de Sochi, sellado por Turquía y Rusia en septiembre de 2018, establecía la creación de una zona desmilitarizada que abarcaba Idlib, norte de Hama y la mediterránea Latakia, así como el oeste de Alepo que debería estar bajo supervisión conjunta de turcos y rusos.

Si bien el acuerdo nunca fue respetado del todo, ayudó a reducir las hostilidades en Idlib y detuvo una ofensiva gubernamental sobre la región que parecía inminente en aquel momento.

Damasco suspendió entonces su avance, pero nunca ha renunciado a recuperar el control de Idlib y los otros reductos en las provincias de Hama, Latakia y Alepo, y ha asegurado que antes o después este territorio volverá a estar bajo la soberanía de las autoridades sirias.