EFEWashington

El presidente estadounidense, Donald Trump, acogerá el próximo 24 de abril la primera visita de Estado de su mandato, más de un año después de llegar al poder, y el homenajeado será el presidente francés, Emmanuel Macron.

Un funcionario de la Casa Blanca, que pidió el anonimato, confirmó hoy a Efe que Trump agasajará a Macron con una serie de reuniones y una cena de Estado, en la que además será la primera visita a Washington del presidente francés desde que su homólogo estadounidense llegó al poder hace un año.

Las cenas de Estado son una tradición que data de 1870 en Estados Unidos, en las que la Casa Blanca trata de demostrar su interés especial por un país al preparar un menú y una decoración que se ajuste a las tradiciones y gustos de la nación homenajeada.

Trump es el primer presidente estadounidense en décadas que no ha acogido una visita de Estado en su primer año en el poder, y su elección de Macron demuestra la importancia que da a su alianza con ese líder europeo, con el que ha mantenido una relación pragmática a pesar de sus diferencias.

En julio pasado, Trump y Macron escenificaron una gran complicidad durante el desfile militar de la Fiesta Nacional francesa en París, y ambos también se reunieron en las cumbres del G7, el G20 y la Asamblea General de la ONU en septiembre.

"Le llamo con regularidad (a Trump) y siempre soy muy directo y franco con él. A veces, consigo persuadirle y, otras, fracaso", dijo Macron el domingo pasado en una entrevista con la cadena de televisión británica BBC.

Macron rechazó también los supuestos comentarios ofensivos que Trump hizo este mes sobre algunas naciones africanas, así como sobre Haití y El Salvador, y aseguró que "esos términos no pueden ser empleados" porque hay que "respetar a los otros países".

Los dos presidentes también han chocado por la decisión de Trump de retirar a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre cambio climático, y ahora afrontan un nuevo tema delicado con el ultimátum del mandatario estadounidense para que Europa negocie con él antes de mayo un anexo al acuerdo nuclear con Irán.

En 2015, Trump criticó a su antecesor, Barack Obama, por ofrecer una cena de Estado al presidente chino, Xi Jinping, al asegurar que si él estuviera en su lugar, no le agasajaría de esa forma, sino que "le daría una hamburguesa de McDonald's y le pediría que nos pusiéramos a trabajar".

Trump, que desde entonces ha moderado sus críticas a Xi pero mantiene diferencias comerciales con el Gobierno chino, optó en cambio por recibir a su homólogo de ese país en abril pasado en su club privado de Mar-a-Lago (Florida).