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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitará Japón entre el 25 y el 28 de mayo para reunirse con el primer ministro nipón, Shinzo Abe, y con el próximo emperador, Naruhito, quien ascenderá al trono a comienzos de mayo.

Así lo anunció hoy en rueda de prensa el ministro portavoz del Ejecutivo, Yoshihide Suga, quien confirmó de este modo las informaciones de medios nipones que apuntaban a una visita del mandatario estadounidense para esas fechas.

Trump, quien acudirá a Japón como invitado de Estado, será el primer líder extranjero en mantener un encuentro con Naruhito después de que este se convierta en nuevo emperador de Japón el 1 de mayo en sucesión de su padre, Akihito, cuya abdicación se formalizará el 30 de abril.

Se espera que la visita del presidente estadounidense sirva para "consolidar las sólidas relaciones bilaterales", según dijo Suga, así como para preparar junto a Abe la agenda para la cumbre del G20 que se celebrará a finales de junio en Osaka (oeste de Japón).

Trump también tiene previsto asistir a un combate de sumo y visitar uno de los destructores portahelicópteros de clase Izumo que Japón planea reconvertir en portaaviones, según dijeron fuentes del Ejecutivo a la agencia japonesa de noticias Kyodo.

Según informó la Casa Blanca en un comunicado simultáneo, la llegada de Trump a Japón permitirá "profundizar los estrechos lazos" entre las dos naciones y destacar la importancia de su "alianza y asociación"

La visita del titular del Despacho Oval será la segunda a Japón desde la que realizó en 2017, y tendrá lugar aproximadamente un mes después de que Abe viaje a Washington el 26 de este mes.

Al respecto de este viaje de Abe a Washington, la Casa Blanca señaló en su comunicado que la próxima reunión entre Trump y Abe servirá para reafirmar la alianza entre los dos países como "piedra angular de la paz, la estabilidad y la prosperidad en la región del Indo-Pacífico y en todo el mundo".

La nota agrega que durante las conversaciones entre los dos gobernantes se hablará sobre las gestiones para lograr la desnuclearización "definitiva y totalmente verificada" de la península coreana.