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Rusia y Turquía acordaron hoy crear una zona de seguridad de 30 kilómetros de profundidad en el noreste de Siria, de la que serán retiradas las milicias kurdosirias con la ayuda del régimen de Bachar al Asad y Moscú en un plazo de 150 horas.

El memorando de entendimiento firmado hoy entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, "es muy importante, crucial, y ayudará a resolver la muy tensa situación que se ha creado en la frontera turca", dijo el mandatario ruso al término de siete horas de negociaciones en Sochi (mar Negro).

Erdogan a su vez sostuvo que mediante este acuerdo "histórico", Rusia y Turquía empiezan "un nuevo periodo" en sus esfuerzos por conseguir una solución pacífica al conflicto sirio e impedirán que se cree "cualquier movimiento separatista" en territorio sirio.

El acuerdo establece que, a partir de la medianoche del 23 de octubre, la policía militar rusa y guardias fronterizos sirios entrarán en el lado sirio de la frontera turco-siria para facilitar la retirada de las Unidades de Protección Popular (YPG) y de su armamento a una distancia de 30 kilómetros en un plazo de 150 horas.

Ankara considera a las YPG una organización terrorista por sus vínculos con el Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda de Turquía.

Erdogan indicó además que tras cumplirse las 150 horas, patrullas conjuntas de Turquía y Rusia vigilarán una franja de 10 kilómetros de profundidad, menos la ciudad de Qamishil.

Mientras tanto, se mantiene el "statu quo" en la zona de la operación militar turca lanzada el pasado día 9 contra las milicias kurdosirias entre Tal Abiad y Ras al Ain en una profundidad de 32 kilómetros, señala el acuerdo.

La ofensiva turca "cesa" y ahora "todo dependerá de cómo se cumpla lo acordado, incluida la retirada del armamento y de las fuerzas" kurdas, aclaró el ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov.

El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, precisó a su vez que Putin y Erdogan no llegaron a hablar, sin embargo, sobre los plazos de la presencia turca en el noreste de Siria.

El presidente turco aseguró al respecto que lo que trata de conseguir es mantener la "integridad territorial" y soberanía de Siria con la operación "Fuente de paz", y que "no queremos hacernos con la tierra de otros".

También dijo que, una vez se haya expulsado del territorio fronterizo a "los terroristas", serán trasladados a la zona "casi un millón de refugiados".

El pacto entre Rusia y Turquía se ha producido pocas horas antes de que expirara a las 19.00 GMT el alto el fuego temporal pactado entre Ankara y Washington el pasado jueves para permitir a las milicias kurdosirias retirarse de la zona fronteriza.

Erdogan había amenazado con proseguir con la operación militar y más aún intensificarla si las fuerzas kurdosirias no se habían retirado antes del fin del plazo de 120 horas dadas con la tregua.

Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza liderada por los kurdos y de las que las YPG son el componente principal, aseguraron este martes que sus unidades se han retirado de la franja fronteriza.

Las fuerzas sirias ya están en la zona en virtud de un acuerdo militar pactado la semana pasada entre las autoridades kurdas y el régimen de Al Asad para repeler el ataque de Turquía y recuperar el territorio conquistado por Ankara.

Tras la reunión entre Putin y Erdogan, el presidente sirio expresó en una conversación telefónica con el primero su "pleno apoyo al acuerdo logrado este martes en Sochi y mostró su disposición a enviar guardias fronterizos a la frontera turco-siria junto con la policía militar rusa", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Putin recalcó en el balneario ruso que el acuerdo no evita la necesidad de "lanzar un diálogo amplio e incluyente entre los kurdos y el Gobierno sirio".

Asimismo, pidió que la situación en el noreste de Siria y el pacto alcanzado "no obstaculice la primera reunión del Comité Constitucional sirio -encargada de redactar la futura Carta Magna del país árabe- a finales de mes en Ginebra".