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El nuevo Gobierno de Bulgaria, un Ejecutivo técnico encabezado por el ex general Stefan Yanev, ha asumido este miércoles las funciones que ejercerá de forma interina hasta la celebración de elecciones legislativas anticipadas el 11 de julio.

Los 19 miembros del Ejecutivo de Yanev tomaron posesión de sus cargos ante el jefe del Estado, Rumen Radev, en una ceremonia en la sede presidencial en Sofía, televisada en directo.

Radev nombró ayer martes a Yanev, un hombre de su confianza que hasta ahora era su secretario y asesor en Defensa y Seguridad, después de disolver el Parlamento salido de las elecciones del 4 de abril, debido al fracaso de los tres intentos previstos para formar un nuevo Gobierno.

Antes de ser ministro de Defensa en un anterior Gobierno técnico designado a principios de 2017, el primer ministro entrante, de 61 años, fue agregado de defensa en la embajada de Bulgaria en Estados Unidos y dirigió el departamento de transformación del Centro Antiterrorista de la OTAN en Ankara (Turquía).

El presidente (también un ex general, que fue comandante de las Fuerzas Armadas) lo presentó hoy como "un digno oficial militar y diplomático que goza de gran respeto en Bruselas, Washington y Ankara".

"Aunque breve, la vida del Parlamento (disuelto) no ha sido en vano" ya que ha sido "un hito dramático en la salida de la sociedad del autoritarismo y la corrupción", declaró en el acto Radev en alusión a sus reiteradas críticas al Gobierno saliente del conservador partido GERB del hasta ahora primer ministro Boiko Borisov, que ha dominado la política búlgara desde 2009.

En la muy fragmentada Cámara surgida de las urnas en abril "se escucharon opiniones que no se habían oído durante mucho tiempo. Se revivió el espíritu del parlamentarismo y la libertad de la expresión", aseguró Radev.

Al mismo tiempo, advirtió de que el país afronta meses de tensión "debido al pesado legado del hasta ahora Gobierno comprometido y acusado de corrupción" y vaticinó que habrá "una fuerte resistencia por parte de las fuerzas del estatus quo político" a los cambios que en su opinión necesita el país, el más pobre de la Unión Europea.

La principal tarea y desafío del nuevo Ejecutivo será garantizar elecciones justas, para lo cual deberá "declarar la guerra a la compraventa de los votos", subrayó el jefe del Estado.

Por su parte, Yanev prometió trabajar "de forma honesta y transparente, respetando la soberanía de la ley, y en interés de los ciudadanos búlgaros".

En las legislativas de abril volvió a ganar el GERB del Borisov, pero luego no encontró ningún partido dispuesto a coaligarse.

También fracasó el intento del partido populista de reciente creación "Existe Tal Pueblo" de conseguir una mayoría, tras lo cual el Partido Socialista, tercero en los comicios, rechazó el mandato para formar un Gobierno, con lo que sólo quedó la posibilidad de disolver el parlamento y convocar nuevas elecciones.

El país más pobre de la UE, que se ha visto especialmente golpeado por la covid-19 y es el que con más lentitud está inmunizando a su población, se enfrenta a una situación de bloqueo político con el riesgo de que las elecciones de julio repitan unos resultados parecidos a los de abril.