EFETrípoli

Al menos un ciudadano marroquí murió hoy y tres libios resultaron heridos en un ataque atribuido a las fuerzas bajo el mando del mariscal Jalifa Hafter a la base aérea de Maitiga, único aeropuerto operativo en Trípoli, en la que parece la violación más grave hasta la fecha del alto el fuego acordado hace dos semanas con la mediación de Rusia y Turquía.

"La víctima mortal es un operario de la base y los heridos, que han sido trasladados a un hospital, son un padre y sus dos hijos. Fueron alcanzados por el impacto de cohetes", explicó a Efe Amin al Hashemim, consejero de Salud en el Gobierno de Acuerdo Nacional sostenido por la ONU en Trípoli (GNA).

El general Ahmad abu Shahma, director del mando conjunto de la "Operación Volcán de la Ira", que lidera la defensa de la capital, subrayó, por su parte, que esta es la más grave pero no la única violación del alto el fuego cometida por las tropas del mariscal en las últimas horas.

Según su relato, fuerzas del llamado Ejército Nacional Libio (LNA) atacaron la noche del viernes una hospital de campaña y varias posiciones militares en el extrarradio de la capital, bajo asedio de las tropas orientales desde hace más de diez meses.

Abu Shama advirtió de que la orden era mantener la calma, pero que las fuerzas del GNA responderán de forma contundente si las violaciones continúan.

"Nuestras tropas están preparadas para devolver los golpes", afirmó.

Hafter, hombre fuerte del país, amenazó esta semana con bombardear el aeropuerto si retomaba su actividad, un aviso que el GNA prefirió obviar.

El gobierno en Trípoli no solo reanudó el miércoles el tráfico aéreo civil, si no que advirtió a la comunidad internacional de que sería responsable de cualquier incidente.

La guerra civil en Libia estalló en 2015 y se recrudeció en abril del pasado año, fecha en la que Hafter, hombre fuerte del país, puso cerco a la capital para arrebatársela al GNA y a su aliado la ciudad estado de Misrata.

El mariscal cuenta con el respaldo de Rusia, Arabia Saudí, Egipto y Emiratos Árabes Unidos, mientras que Francia y EEUU le apoyan políticamente.

El GNA liderado por Fayez Al Serraj, está apoyado, por su parte, política y financieramente por la UE, la ONU, Italia y Catar y recibe además apoyo militar de Turquía.

Desde que hace diez meses se recrudecieron los combates han muerto más de 1.500 personas -300 de ellas civiles- y más de 140.000 se han visto obligadas a abandonar sus hogares y a convertirse en desplazados internos.

Hace una semana, varias delas potencias internacionales y países vecinos como Egipto y Argelia se reunieron en Berlín en una conferencia internacional cuyo objetivo era hallar la vías para garantizar el alto el fuego y retomar el proceso de paz tutelado por la ONU.