EFEAtenas

El exministro de Finanzas griego Yanis Varufakis y su partido MeRA25 consiguieron 9 escaños tras unas elecciones que han castigado a su antiguo socio, el líder de Syriza Alexis Tsipras, al dar la mayoría absoluta a la conservadora Nueva Democracia.

"Una vez más los griegos derrocan a un Gobierno que se atrevió a imponer programas de rescate", dijo Varufakis tras conocer los resultados.

MeRA25 entró al Parlamento al superar ligeramente el mínimo necesario del 3 %.

Aunque se trata de un movimiento paneuropeo, MeRA25 bebe directamente de las ideas y personalidad de su líder y se dirige a aquellos dispuestos a romper con los acreedores y apoyar un programa que definen como "realista" que solucione los problemas de los altos impuestos, de la pobreza, de la ausencia de inversiones y de la deuda.

"En las elecciones generales, el único voto perdido es el que se le de a Syriza", mantuvo durante la campaña, sosteniendo su rechazo a la política seguida por Tsipras tras la firma del tercer rescate, que en verano de 2015 llevó a Varufakis a abandonar el Gobierno.

Conocido por su particular estilo y su enfrentamiento sin ambages con acreedores, instituciones y políticos de carrera, Varufakis se convirtió en un fenómeno social pero, tras su salida del Gobierno, y los fatigosos años de recortes posteriores, el académico rebelde tiene más seguidores fuera que dentro de Grecia.

Su ascenso como estrella del rock de la política tuvo mucho que ver con su enemistad con sus colegas europeos -que representaba en las instituciones el hartazgo de muchos ciudadanos-, labrada no solo por su avasalladora personalidad sino por su forma de actuar fuera de las dinámicas tradicionales.

Algunos ejemplos, narrador por él mismo en su libro 'Comportarse como adultos' (Ediciones Deusto), son su lucha por una mayor transparencia en las instituciones, que le llevó a filtrar papeles y grabar reuniones y debates del Eurogrupo, que suelen tratarse con máxima confidencialidad.

Uno de sus momentos más controvertidos fue su reunión con el entonces presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en enero de 2015, en la que según recuerda, el holandés le amenazó con la expulsión de Grecia del euro por querer renegociar el programa de rescate.

Justo después, en rueda de prensa, Varufakis aseguró que Grecia negociaría con las instituciones europeas por separado pero no con la troika, una institución que no reconocía y cuyas políticas consideraba "antieuropeas".

Desde entonces, mucho ha cambiado en Grecia. Varufakis y Tsipras ya no comparten camino y su popularidad ha bajado considerablemente.

MeRA25 no logró ni un escaño ni en Grecia ni en Alemania -donde concurría bajo la marca europea DiEM25 con Varufakis como cabeza de lista- en las elecciones europeas del pasado mayo. En esta ocasión aprovecharon los malos resultados de Syriza para posicionarse como la alternativa de izquierdas.

MeRA25 s presenta como un "frente griego patriótico de europeístas" que practican la "desobediencia responsable" y pretenden "acabar con la obediencia ciega a los directivos de la troika y a la oligarquía".