EFECaracas

El Gobierno de Nicolás Maduro ordenó este miércoles la expulsión la embajadora de la Unión Europea (UE) en el país, Isabel Brilanthe Pedrosa, una medida que ya tomó el propio líder caribeño hace 240 días, pero que entonces revirtió solo tres jornadas después en aras de hacer "lo más inteligente" para su nación.

A diferencia de la primera orden de expulsión contra Brilhante, que fue hecha a finales de junio de 2020 por Maduro en televisión nacional, esta vez fue el canciller venezolano, Jorge Arreaza, quien comunicó a Brilhante que tiene 72 horas para abandonar Venezuela.

Todo tras una reunión entre Arreaza y la diplomática en la sede de la Cancillería en Caracas, a la que fue citada de urgencia la noche del martes después de que la UE ordenara sanciones contra 19 personas, entre ellas diputados y funcionarios del Estado venezolano.

"Hoy, por decisión del presidente Nicolás Maduro, hemos entregado en sus manos, a la señora Isabel Brilhante (...) la declaratoria como persona non grata (...). Se le ha dado un plazo de 72 horas para abandonar el territorio venezolano", dijo Arreaza tras reunirse con la embajadora.

El canciller sostuvo un encuentro privado con Brilhante que duró cerca de una hora y que sirvió para, dijo, explicarle "el irrespeto a la Constitución" que suponen las sanciones europeas contra altas autoridades de Venezuela.

"Hemos llamado la atención (a la UE) ojalá que haya una evaluación sosegada (...) que hagan un proceso de análisis reflexivo, que puedan deponer esas actitudes injerencistas y prepotentes", prosiguió el canciller.

Arreaza también dijo que espera que el bloque europeo "deje de ser un apéndice de la élite dominante", en alusión a Estados Unidos y que "aprenda a respetar a los países independientes".

"NINGÚN TRATO"

Horas después, el propio Maduro apuntó que asumió la expulsión de la embajadora europea en vista de que no puede "aceptar que nadie venga a ofender a Venezuela", aunque matizó que no hubiera querido tomar la decisión.

"Lo hacemos en contra de nuestra voluntad, inclusive, porque nosotros queremos tener las mejores relaciones con toda Europa", dijo el gobernante durante un acto de trabajo transmitido por la televisión pública VTV.

"La UE es bienvenida en Venezuela, pero si respeta la democracia y las instituciones democráticas en nuestro país", agregó.

Además, Maduro advirtió a la UE que debe rectificar su política hacia Venezuela o su Gobierno no tendrá "ningún trato" con el bloque.

"O ustedes rectifican o con ustedes no hay más nunca ningún trato, de ningún tipo, ningún diálogo", señaló, sin ofrecer mayores detalles.

Pasadas las 19.00 horas locales (23.00 GMT), la diplomática no había fijado posición sobre su expulsión ni su plan de salida del país, que debe ser, a más tardar, en la mañana del sábado.

UNA DECISIÓN ESPERADA

La decisión era esperada desde que el martes el Parlamento, un poder donde el chavismo ejerce una contundente mayoría, exhortara al Ejecutivo a expulsar a Brilhante, en respuesta a las sanciones del bloque comunitario contra 19 venezolanos.

Pero que el pronóstico se cumpliera no evitó que la UE solicitara al Gobierno venezolano, casi de forma inmediata, que revierta la decisión de expulsar a la diplomática.

"La UE lamenta profundamente esta decisión que no hará más que aislar a Venezuela internacionalmente. Pedimos que se revierta esta decisión", dijo a EFE la portavoz del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Nabila Massrali.

La portavoz del SEAE también dijo que "Venezuela solo superará su crisis actual a través de la negociación y el diálogo, al que la UE está completamente comprometida", pero añadió que la decisión de hoy "socava" esa voluntad de cooperación.

El líder opositor Juan Guaidó, a quien varios países reconocen como presidente interino de Venezuela, también rechazó la medida al tiempo que destacó el apoyo de la diplomática a los derechos humanos.

"Nos solidarizamos con la embajadora de la UE en Caracas, quien siempre ha demostrado estar (en) apoyo de los derechos humanos y la democracia en Venezuela en nombre de Europa", subrayó el opositor en un mensaje publicado en Twitter.

En su opinión, la decisión está movida por la soberbia de Maduro, a quien califica de "dictador", ante "el fracaso del fraude" de las elecciones legislativas del pasado 6 de diciembre, en las que no participó el sector opositor que lidera Guaidó al considerarlos un fraude.

En los comicios, el oficialismo obtuvo el 92 % de los escaños del Parlamento que comenzó su labor el pasado 5 de enero en sustitución de la anterior Cámara, en la que la oposición tenía mayoría.

Las nuevas sanciones de la UE son una respuesta a estas elecciones de diciembre pasado, que el bloque comunitario no reconoció puesto que consideran que no cumplieron los estándares democráticos.

Frente a ello, Guaidó dijo que los comicios han aislado "más del mundo" a Maduro y que el gobernante "pretende arrastrar al país con él".