Astaná, 27 dic (EFE) - Kazajistán, que está ganando cada vez más reconocimiento como promotor de la paz y del desarme nuclear, sigue siendo un gran desconocido para el turismo internacional, por lo que sus autoridades han emprendido un proyecto para promocionar su patrimonio y su riqueza cultural.

En el corazón de Asia central, Kazajistán es el punto de encuentro de más de 130 etnias que lo convierten en un país multicultural, donde el pasado y el presente se conjugan para convertirse en un puente entre Europa y Asia.