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El líder de Vox, Santiago Abascal, ha calificado de "histórico" el escaño que su formación ha logrado por Álava al asegurar que por primera vez en democracia "habrá una oposición al autonomismo radical y al nacionalismo" en el País Vasco que "no traicionará" a los constitucionalistas.

Abascal ha comparecido en la sede nacional de su partido para felicitarse por la entrada de Vox en el Parlamento vasco gracias al escaño conseguido en su tierra natal de la mano de Amaia Martínez.

"Por primera vez en toda la democracia habrá una diputada libre de los pactos y las componendas que los partidos nacionales han tenido sistemáticamente con PNV o Bildu. Nuestros votos no van a ser traicionados como lo fueron los del PP y del PSOE", ha prometido Abascal a los cerca de 4.800 votantes de Vox en Álava.

Según el líder de Vox, su diputada será la única de la cámara vasca en "plantear una oposición al autonomismo radical, al federalismo o al nacionalismo del resto de los 74 diputados".

Preguntado por cuál será la primera iniciativa de la nueva diputada de Vox, Abascal ha respondido: "Jurar el cargo como Dios manda: por España".

Abascal ha considerado un éxito el escaño después de que hayan sido unas elecciones "sin libertad y sin igualdad democrática" por el hostigamiento sufrido en muchos de sus mítines, tanto en Euskadi, como en Galicia.

A pesar de las dificultades, ha concluido que los resultados de las elecciones en ambas comunidades autónomas "consolidan" a Vox como la tercera fuerza a nivel nacional por entrar en un parlamento donde no tenía representación y por la debacle de Podemos.

Respecto a las elecciones gallegas, Abascal ha reconocido que no se alegra del resultado, al no obtener ni siquiera un escaño, lo que ha achacado a que Vox no ha podido conseguir que su mensaje llegara nítido "por los matones que acosaron" sus actos electorales.

Vox, que no concurrió a las elecciones gallegas en 2016, ha cosechado 26.180 votos, un resultado notablemente inferior al de las últimas elecciones generales del pasado mes de noviembre, cuando obtuvo casi 115.000.

El líder de Vox no ha felicitado por su triunfo al presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, a quien ha acusado de "jugar sucio" y de "hacer seguidismo de las obsesiones nacionalistas".

"Las relaciones no son las mejores. No nos gustan las componendas, ni las falsas felicitaciones", ha argumentado para negar su enhorabuena a Feijóo por su reelección.

En opinión de Abascal, el triunfo del PP ha respondido al temor de la mayoría de los gallegos por los pactos del PSOE con los nacionalistas y Podemos.

"La estratagema del voto útil ha funcionado", ha lamentado el dirigente de la formación de extrema derecha.