EFEBarcelona

El vicepresidente del Govern en funciones de president sustituto, Pere Aragonès, ha reivindicado este miércoles, coincidiendo con el 90 aniversario de la proclamación de la II República española, que el republicanismo es "más vigente que nunca" en Cataluña.

Lo ha afirmado durante su intervención en el acto organizado por el Govern en una escuela pública fundada en esa época en Barcelona, para conmemorar la proclamación por parte de Francesc Macià, el 14 de abril de 1931, de una "república catalana" con voluntad de integrarse en una "federación ibérica".

Aragonès ha defendido que, pese a su brevedad, la "república catalana" que gobernó durante ocho años en Cataluña -los tres últimos de guerra- dejó un amplio "legado" en materia de "progreso social y libertad nacional", que resistió a las cuatro décadas de franquismo "conservado en el exilio y en la resistencia interna" desde territorio catalán.

En este sentido, el dirigente de ERC -partido al que también pertenecía Macià- ha destacado que la república catalana demostró "que la libertad nacional y el progreso social van de la mano", ya que una no avanza sin la otra.

Tras esta reflexión, lo ha relacionado con la situación actual en la comunidad: "Acercándonos en el tiempo, y no hace falta ir muy lejos, hemos visto como la libertad nacional ha avanzado cuando había un claro compromiso social (...) y el progreso social en Cataluña ha vivido sus grandes etapas de eclosión cuando ha ido claramente incardinado con la plena libertad nacional".

Acto seguido, ha llamado a "abrir una nueva etapa de valores republicanos" desde el gobierno catalán porque, ha sostenido, hoy en Cataluña hay "esperanzas" de modernización similares a las de hace 90 años.

Aragonès ha aprovechado estos paralelismos para pedir la libertad de los "presos políticos" y el retorno de los "exiliados" del procés.

"Los compromisos políticos a lo largo de la historia y las grandes transformaciones también ha tenido momentos de dolor y duros que hay que superar. Hoy también es importante, del mismo modo que hace 90 años y durante los años de la república se reclamó la libertad de las personas que por sus ideas estaban perseguidas, hoy lo volvemos hacer", ha dicho.

Y ha agregado: "Tenemos claro que esta nueva etapa de progreso social, de modernización del país y de plena libertad nacional se tiene que hacer con todos los proyectos sobre la mesa, con todas las personas en libertad, con todos los presos políticos que puedan volver a tener la libertad, con los exiliados que puedan volver a Cataluña y con el pueblo decidiendo como hizo ese 14 de abril".

En el acto también ha intervenido la consellera de Justicia, Esther Capella, que es la responsable de las políticas de memoria democrática de la Generalitat.

La consellera ha lamentado que los avances sociales impulsados durante la II República, entre los cuales ha destacado el fomento de la igualdad entre mujeres y hombres, quedaron trucados por el golpe de Estado de Franco, la Guerra Civil y los 40 años de dictadura que le siguieron.

"Tanto tiempo después aún persisten símbolos humillantes como el monolito de Tortosa (un símbolo franquista): caerá. Y solo hemos podido abrir 34 fosas y recuperar 393 restos humanos enterrados. Queda mucho trabajo por hacer, un trabajo que es un antídoto ante cualquier nueva amenaza totalitaria", ha expuesto.