EFEBarcelona

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha reclamado este miércoles "tiempo y perseverancia", sin marcarse "plazos" concretos, para ir obteniendo "resultados" en la mesa de diálogo, en la que el Govern defiende una amnistía y un referéndum de autodeterminación.

El president ha comparecido en la Galería Gótica del Palau de la Generalitat tras reunirse casi dos horas con Pedro Sánchez, después de que un trabajador retirara la bandera española que había junto a la 'senyera' en la intervención previa del presidente español.

Aragonès ha admitido que las posiciones de partida entre el Gobierno y la Generalitat son "muy distantes", pero espera ir avanzando gracias a la mesa de diálogo, que aún se estaba reuniendo mientras el president hablaba.

Aragonès ha aceptado, como había subrayado antes Sánchez, que no hay que marcarse "plazos muy concretos" en este diálogo, aunque sí ha recalcado que a lo largo de este proceso de negociación debe haber "resultados, concreciones y avances".

Esos progresos, ha opinado, no tienen por qué chocar con el acuerdo firmado con la CUP para su investidura, en la que se fijaba dos años de margen para la mesa de diálogo antes de activar un "embate democrático" contra el Estado.

"Los acuerdos que tenemos firmados con otras formaciones políticas -ha expuesto- dicen que habrá una evaluación continua y en una específicamente habla de una evaluación concreta en el período de dos años. Pero lo que es importante son las concreciones y confío en que podamos ir concretando y dando pasos adelante más allá de las fechas".

Aragonès ha detallado que este miércoles se abre una primera etapa de la negociación con el Gobierno en la que, a su juicio, lo fundamental es "construir confianzas" y establecer una metodología que permita progresar más adelante.

En estos primeros meses, ha agregado, las reuniones públicas se combinarán con "encuentros discretos" y ni él ni Sánchez estarán siempre presentes.

El objetivo de Aragonès es abonar el terreno para lograr que el Gobierno acepte las dos reivindicaciones que, según el Govern, aglutinan más apoyo en Cataluña: una ley de amnistía para los "represaliados" del procés y un referéndum de independencia.

En su reunión con Sánchez, el presidente catalán ha dedicado una parte de su tiempo a defender el referéndum como la propuesta "más inclusiva" para resolver el conflicto catalán, ya que "permite a todo el mundo defender su propuesta" y da la opción de "ganar" a todas las partes.

También ha reclamado una ley de amnistía a la que se puedan acoger todos los encausados del procés para así "poner fin a la represión" y normalizar la situación de los independentistas "en el exilio", ha dicho, como Carles Puigdemont.