EFEBarcelona

La cabeza de lista de Ciudadanos por Barcelona en las elecciones del 28A, Inés Arrimadas, ha situado este viernes a su formación política como "la casa grande del constitucionalismo" ya que, "más allá de las siglas de los partidos", lo que necesita España es "un proyecto de país".

Así se ha expresado, acompañada por el exministro socialista y número tres de la candidatura de Manuel Valls a la alcaldía de Barcelona, Celestino Corbacho, en declaraciones a la prensa.

Arrimadas ha retomado así la idea de una "casa grande" que formuló el expresidente catalán Artur Mas cuando buscó impulsar desde la extinta Convergència Democràtica una "casa grande del catalanismo", aunque en este caso desde un espacio político opuesto, al menos desde el punto de vista nacional.

La candidata ha sido preguntada sobre si sus recientes críticas a la acción de Gobierno del PP y del PSOE durante las últimas décadas, que a su juicio explican en parte la situación política en Cataluña, van dirigidas también a Corbacho, histórico exalcalde de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) y ministro durante el Ejecutivo liderado por José Luis Rodríguez Zapatero.

Quienes "han luchado por la igualdad, la solidaridad y la unión de todos los españoles tienen espacio" en el partido naranja, ha asegurado Arrimadas, que ha alabado a quienes "han sido expulsados" del PSOE o "han tenido la decencia de abandonar" el partido a lo largo de los últimos años.

La líder de Cs en Cataluña ha acusado al presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, de "purgar" a los díscolos de su formación y ha criticado los postulados del primer secretario del PSC, Miquel Iceta, que según Arrimadas quiere "más privilegios para los políticos separatistas".

Aún así, la portavoz nacional de Cs ha aplaudido la trayectoria "constitucionalista" que, según ella, ha abandonado hoy el PSOE, un partido que a lo largo de su historia "ha hecho cosas buenas por España y ha contribuido a la regeneración del país".

Arrimadas ha aprovechado la presencia de Corbacho para pedir el voto en las elecciones municipales para la lista de Valls -que simbólicamente cierra ella misma- ya que los barceloneses están ante "una oportunidad histórica" de echar del gobierno municipal a la actual alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.