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La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, se han enzarzado en un debate en el pleno sobre el aborto, que la mandataria ha definido como "un fracaso", y en el que ha acabado ironizando: "Dios no me hizo perfecta y, por eso, no soy de Vox".

En la sesión de control, Ayuso ha tenido que responder a dos cuestiones sobre el aborto de los grupos parlamentarios de Unidas Podemos y Vox, con finalidades diferentes.

La formación morada quería saber cómo garantiza el Gobierno regional el acceso a la interrupción voluntaria del embarazo y el partido de Santiago Abascal ha preguntado por las medidas a llevar a cabo para reducir las cifras del aborto en la región.

Monasterio se ha referido al aborto como "condenas de muerte" y se ha interesado por cuál es el "papel" de los políticos si no está en "la protección al débil y al que lo necesita".

Vox denuncia que la Comunidad de Madrid registró 19.000 embarazos no deseados en 2018 que, en opinión de Monasterio, no son cifras, sino "vidas".

La presidenta madrileña ha asegurado que el aborto cero es "una falacia, es una falsedad", porque es "imposible", y ha indicado que tiene que "dar alternativas positivas" y "buscar un espacio de respeto para que cada mujer decida libremente no querer abortar".

"No lo vamos a poder evitar ni unos ni otros, pero sí que tenemos que acompañar a la mujer para intentar que no tome esas decisiones en solitario y que si lo hace lo haga de manera segura", ha dicho Ayuso, quien ha apuntado que no conoce a ninguna mujer que se haya arrepentido de tener hijos, pero sí conoce a muchas que se han arrepentido de haber abortado.

Durante la campaña electoral, Ayuso planteó considerar al "concebido no nacido" como un miembro más de la unidad familiar, mientras "la izquierda la insultaba vilmente", al igual que hicieron, ha dicho, los del partido de Santiago Abascal.

"Dios no me hizo perfecta, por eso no soy de Vox", ha ironizado.

Pese a defender la libertad de decisión, la presidenta madrileña ha aseverado que el aborto le da "pena" y ha manifestado que "no es un derecho, ni tampoco es un delito; es un fracaso, porque el embarazo no deseado se puede evitar".

También ha asegurado que no va "a perseguir a nadie" por abortar, pero tampoco lo va a "fomentar" como lo hace Unidas Podemos.

Por su parte, la portavoz de Podemos, Isa Serra, ha pedido que no se trate de restringir derechos desde la Comunidad, ahora que se pondrá en marcha "un Gobierno feminista en España", y ha instado a Ayuso a "tomar nota" de lo que le pasó a Alberto Ruiz-Gallardón en el Ministerio de Justicia, a quien las mujeres "tumbaron" al salir a la calle.

El resto de grupos parlamentarios en la Asamblea han coincidido en su rechazo a reabrir el debate del aborto, que entienden como superado, y en llamar al cumplimiento de la ley de plazos actualmente vigente.

Antes de empezar el pleno, el portavoz del PSOE-M, Ángel Gabilondo, ha declarado que "no es necesario" modificar la normativa, sino más bien trabajar en su "dimensión pedagógica", al tiempo que ha pedido tratar este asunto "en términos de salud y de libertad de la mujer".

Su homólogo del PP, Alfonso Serrano, ha apuntado que quienes tienen un "problema" con el aborto son los partidos "que quieren polarizar un debate que afecta a vidas humanas", y ha pedido "cumplir la ley", respetar "a las mujeres y al Estado de Derecho".

"Tenemos una ley de plazos que hay que respetar y es un problema, si es que lo fue alguna vez, que ya está superado en este país", ha manifestado el portavoz de Ciudadanos, César Zafra.

Y el portavoz de Más Madrid, Pablo Gómez Perpinyà, ha declarado que el aborto "es un derecho de las mujeres porque tiene que ver con su cuerpo", y ha añadido que "ninguna persona y ninguna institución puede gobernar el cuerpo de las mujeres".

También en la sesión de control, Ayuso ha anunciado la tramitación de una nueva Ley de la Sociedad del Aprendizaje, que pondrá a las universidades "en el centro de la sociedad", e impulsará la ciencia y la investigación.