EFEBarcelona

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha revocado la Medalla de Oro de la Ciudad al rey emérito Juan Carlos I, otorgada por su contribución a los JJOO de 1992, con los votos a favor de comunes e independentistas y en contra del resto de grupos, incluido el socialista, socio de gobierno.

"No la merecía en 1992 y no la merece hoy", ha argumentado el concejal de Memoria Histórica, Jordi Rabassa (BComú), que ha defendido la propuesta de revocación con la que el consistorio barcelonés quiere reprobar "actitudes y comportamientos" del "rey huido, que fue jefe del Estado durante casi 40 años por la voluntad del dictador Franco".

La teniente de alcalde socialista Laia Bonet ha explicado que la "discrepancia" en el gobierno municipal es porque el PSC considera que para revocar la medalla se debería esperar a una sentencia condenatoria.

Bonet ha insistido en que las presuntas irregularidades cometidas por Juan Carlos I no son "una cuestión de una institución -la monarquía-, sino de un comportamiento personal" y la ha comparado con poner en duda la Generalitat o su presidencia por la presunta corrupción de Jordi Pujol, su familia y de quienes gobernaron Cataluña durante 23 años.

La revocación respalda el acuerdo que adoptó el pleno sólo con los votos a favor de ERC y JxCat y la abstención de BComú en agosto, cuando se supo que el rey emérito se había ido de España, lo que han recordado los portavoces de estos grupos en sus intervenciones.

La republicana Elisenda Alemany ha sostenido que Juan Carlos I pasaba "fajos de billetes por Barajas en nombre de la institución" y que "el rechazo a la monarquía" es "amplio" entre los catalanes.

Por JuntsxCat, el concejal Jordi Martí ha considerado la revocación un "acto de justicia" y ha denunciado que "el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias le pague la protección" al rey emérito y aumente un 7 %, hasta 8,5 millones de euros, la retribución a la Casa Real.

Cs, PP y BCNxCanvi, que han votado en contra de la revocación de la medalla, han coincidido en destacar el papel del rey Juan Carlos en la transición.

Paco Sierra, de Cs, ha considerado que la decisión de revocar la distinción a Juan Carlos I es "un acto de desagradecimiento", una muestra de "indignidad y desprecio" y un "ataque a España y a las instituciones del Estado".

El popular Josep Bou ha acusado a los grupos que han votado a favor de la revocación de la medalla al rey emérito de "usar las instituciones con finalidad partidista" y "crear división gratuita", y ha asegurado que "hay una parte de los catalanes que quiere al rey", antes de terminar su intervención con un "¡viva el rey!".

Por su parte, la portavoz de BCNxCanvi, Eva Parera, ha considerado "vergonzoso" vincular la monarquía parlamentaria con el franquismo y ha dicho que no se puede "condenar, juzgar o prejuzgar" a la persona de Juan Carlos I.

La retirada de la Medalla de Oro de la Ciudad está regulada en el Reglamento de honores y distinciones del Ayuntamiento de Barcelona si "las personas que son titulares hacen actos o manifestaciones contrarios a los motivos que justificaron su concesión, o que si los hubieran hecho en el tiempo del otorgamiento no lo hubieran permitido".

En el informe justificativo para la retirada de la medalla, incluido en el expediente se hace referencia a la serie de polémicas acumuladas los últimos años en torno a la figura de Juan Carlos I como la participación de incógnito a una cacería de elefantes, especie amenazada, en Botswana en 2012; la renuncia de Felipe VI en marzo de 2020 a la herencia de su padre y la retirada de la asignación económica al rey emérito y su salida de España.

Según el informe, estos comportamientos no atienden al principio de ejemplaridad y "estímulo para la realización de acciones que conllevan un beneficio para la comunidad" que representan los Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Barcelona.