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La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha se mostrado "satisfecha" por las conversaciones que ha mantenido con todos los portavoces de los grupos parlamentarios a lo largo de los últimos días para reflexionar sobre la crispación en los debates y la importancia de "no perder el respeto".

Fuentes de la Presidencia del Congreso han informado de que Batet ha comentado estas conversaciones al inicio de la reunión de la Junta de Portavoces esta tarde y que ha agradecido a sus interlocutores la "buena disposición" mostrada en este sentido.

Batet ha querido reflexionar, con estas conversaciones, sobre el desarrollo de los debates y la importancia de no perder el respeto tanto por el resto de los oradores como por la ciudadanía que, en estos momentos, mira al Parlamento y espera "encontrar soluciones y alternativas".

Aparte de insistir en la importancia del respecto al otro ha asegurado que "no se trata de vincularlo a ningún episodio concreto", aunque ha recordado que hay un debate público que afecta a "todos" los diputados porque todos quieren "el bien de la institución, del Parlamento y de la democracia".

La portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha informado, en una rueda de prensa telemática este mediodía, de que ayer mantuvo una conversación "larga, cordial y muy franca" con Batet, que le transmitió su preocupación por lo que denominó "la crispación" en el Congreso.

La respuesta de la portavoz popular ha sido que la crispación es la "vieja mordaza que se pretende poner a la oposición cuando denuncia atropellos gubernamentales" y ha considerado que es el Gobierno de coalición el que impone este clima con su política, ya a partir de la moción de censura con la que llegó al poder.

Por eso, ha manifestado su sorpresa porque la llamada de Batet se produzca ahora y no en anteriores episodios, como cuando en la sesión constitutiva juraron sus cargos los diputados independentistas con "expresión lesivas" para la democracia, o cuando se ha llamado "fascistas" y "corruptos" a los populares.

También ha expresado a Batet la "disconformidad, decepción e inquietud" del PP por su papel como presidenta del Congreso, ya que cree que se pliega a los intereses del Gobierno. En todo caso, aunque no están de acuerdo, ambas han quedado en "seguir hablando", según Álvarez de Toledo.

Por su parte, el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, le trasladó a la presidenta del Congreso que su opinión es que Vox y PP "van a seguir intentando incendiar las sesiones parlamentarias y crispar a la sociedad porque han tomado la decisión política" de "abrazar la estrategia comunicativa de Trump y de Bolsonaro".

Algo que es "muy peligroso para la convivencia democrática", según ha declarado Echenique, que cree que "no van a parar".

Por eso, aunque ha valorado la conversación mantenida con Batet y ha asegurado, tras la Junta de Portavoces, que su grupo está dispuesto a "avanzar en esa dirección" de que haya mayor respeto en los debates, ha dicho que no es optimista al respecto debido a la estrategia seguida por PP y Vox.

El portavoz de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, ha coincidido con el PP en que "crispación es lo que usa el Gobierno para amordazar a la oposición" y ha considerado que el Ejecutivo es quien lidera esta actitud, ya que tiene una "responsabilidad superior" en este sentido y debería "dar ejemplo de buen comportamiento".

Y ha pedido también que se aplique "un único rasero y no doble según quien comete infracciones", ya que mientras a ellos se les llama "inmundicia" y "parásitos" sin reprimenda por parte de Batet, en otros casos, como el De Toledo llamando "hijo de un terrorista" al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, se ha anunciado la retirada del diario de sesiones.

En declaraciones tras la Junta de Portavoces, Espinosa ha dicho que en esa reunión ha habido una "discusión larga sobre el estado de la tensión que se respira" en el Congreso y que no ha habido ningún acuerdo, solo una petición de la Presidencia de que se mantenga el respeto.

Una discusión que, según diversas fuentes han indicado a EFE, ha llevado a un choque entre la portavoz del PP y el líder de Más País, Íñigo Errejón, quien ha planteado que no se puede denigrar la lucha contra la dictadura del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota), al que perteneció al padre de Iglesias.

Álvarez de Toledo ha replicado que hubo una lucha contra la dictadura de grupos "democrátas" y otra "antidemocráticas", como el FRAP o ETA. EFE

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