EFEMadrid

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha reclamado este martes que la futura negociación de la reforma de la financiación autonómica se aborde con "actitud constructiva" y que se eviten planteamientos que generen "enfrentamientos" entre territorios.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Calviño se ha referido así a la reunión celebrada este martes entre los presidentes de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (PP), y de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig (PSOE), quienes han acordado pedir un fondo transitorio de compensación mientras se resuelve la reforma del modelo de financiación autonómica por el que ambas comunidades se ven perjudicadas.

Calviño ha reiterado que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentará en torno al mes de noviembre una propuesta para la negociación de la reforma del modelo de financiación autonómica y que ésta estará basada en el criterio de cálculo de población ajustada.

"El sistema de financiación autonómica es una cuestión que afecta a todos los ciudadanos y que tiene que abordarse con una actitud constructiva, con un enorme respeto, escucha y comprensión para que logremos un equilibrio que nos permita construir país, que nos permita reforzar la vertebración territorial y, en definitiva, reforzar España", ha añadido.

En este sentido, ha asegurado que las "manifestaciones que parten de una posición que trata de llevar a un enfrentamiento entre los territorios, los ciudadanos o planteamientos de enfrentamiento entre partidos políticos no sirven para este tipo de cuestiones".

La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos sí ha reconocido que en todas las comunidades autónomas "hay una sensación de infrafinanciación", por lo que el punto de partida "no parece que sea muy favorable" a que se logre un acuerdo que va tener que tener un carácter transversal.

Calviño ha subrayado que la negociación del modelo de financiación autonómica debería concluir con la aprobación de una ley orgánica y, por tanto, deberá contar el acuerdo de los dos grandes partidos políticos, PSOE y PP.

"Va a hacer falta una aproximación amplia y transversal, constructiva por parte de todos los territorios y por parte de todos los ciudadanos, territorios y políticos", ha concluido.