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La vicepresidenta Primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha dicho este viernes que a partir del día 26, fecha de la reunión de la Mesa del dialogo con Cataluña, se va a iniciar una etapa "radicalmente distinta" con esta comunidad, en la que primará el diálogo y escuchar y ha pedido al PP que colabore.

Antes de presidir una reunión con los delegados y subdelegados del Gobierno y a preguntas de los periodistas, Calvo ha rechazado la figura del mediador.

"La acreditación que tenemos los que formamos los dos gobiernos -ha precisado- es más que suficiente para lo que tengamos que decir, dialogar y acordar. Más que suficiente", al estar sentados quienes "representamos, en términos autonómicos, a Cataluña, y en términos nacionales, al conjunto del Gobierno de España".

En su opinión, "lo lógico" es que lo primero que se haga es "una reflexión de diagnóstico de lo que ha ocurrido desde hace muchos años, porque esto viene de muy atrás, de cuando Cataluña decide reformar su Estatuto y el PP se dedica a recoger firmas en su contra".

Según la vicepresidenta, "encendió la mecha el PP y no paró de encenderla, porque frente al independentismo que pretendía de una forma unilateral romper el orden constitucional estuvo el PP sin hacer política, sin escuchar, sin dialogar y llevándolo todo a los tribunales".

Ha precisado que "eso es el pasado y sobre ese pasado hay que reflexionar y hay que construir un espacio de coordinación, de lealtad, de encuentro y de reencuentro".

Para Calvo, Cataluña espera soluciones, ya que los no independentistas han sentido "de manera muy dolorosa todo lo que ha ido ocurriendo y hay mucha gente en Cataluña, incluso en el campo del independentismo, que siente la frustración de todo lo vivido".

Por ello, van a empezar por una reflexión sobre "qué es lo que ha ocurrido, cómo hemos llegado a este punto y cómo salir de aquí en términos absolutamente constructivos para Cataluña y para España y, como alguien dijo, avanzar es empezar".

Y el día 26, ha agregado, lo que van a hacer es "empezar una etapa radicalmente distinta", porque ni el independentismo "puede actuar como lo hizo ni la política en el Gobierno de España puede estar en la desidia y el abandono absoluto de los intereses de Cataluña y de España en Cataluña, como lo hizo el PP hasta la sentencia del 14 de octubre".

Calvo ha recordado que esta situación es "una herencia de la derecha, de la derecha más antipolítica y menos comprensiva del Título VIII de la Constitución", por lo que más "valdría que ayudara en algo el PP, que deja de ser un partido de Estado cuando se comporta de esta manera".

Ha asegurado que hay mucha gente en España que" está demandando que la situación de Cataluña se reconduzca y deje de agotarnos casi todas las energías para hacer política en este país".