EFEMadrid

La vicepresidenta primera del Gobierno y responsable de la Memoria Democrática, Carmen Calvo ha agradecido este sábado la labor que personas y organizaciones que han sabido “mantener viva la antorcha del exilio español”, una labor imprescindible para conocer “qué somos como españoles, de dónde hemos venido y qué hacemos en el mundo como la gran democracia que somos”.

La vicepresidenta ha clausurado así el primer Acto de Estado en recuerdo y homenaje al exilio español con motivo de la designación del 8 de mayo como el “Día de recuerdo y homenaje a las víctimas del exilio como consecuencia de la Guerra Civil y la Dictadura”.

A lo largo de dos horas, en el acto han tomado la palabra representantes de los exiliados y de organizaciones de apoyo y recuerdo del exilio español, algunos llegados de México o Francia para la ocasión.

Tras escuchar los testimonios, y con la voz tomada por la emoción, Calvo ha dado las gracias a todos los que han “mantenido viva la antorcha del exilio de nuestro país” y ha pedido “perdón por que habéis tenido que resistir los años de dictadura y perdón porque 42 años son muchos y el último tramo ya va muy tarde”.

También ha agradecido a los países que apoyaron y acogieron al exilio español, en especial a México y Francia, y a quienes desde el mundo de la cultura ha ayudado a mantener vivo el recuerdo.

“Gracias a quienes habéis hecho bandera de que esta historia se protegiera, se trasladara; esta es la memoria que cuenta, porque es la memoria democrática”, ha subrayado.

A partir de ahora, el recuerdo del exilio pasará a primer plano todos los 8 de mayo, que quedará instaurado por ley como día de recuerdo y homenaje; “una ley de obligado cumplimiento para todos y para siempre”, ha subrayado.

Este acto “será una obligación de Estado, fecha de la agenda de todos los gobiernos, porque la memoria democrática tiene que ser de todos y porque, siendo de todos, estaremos haciendo justicia a su sacrificio”, ha recalcado.

En el acto también han intervenido el historiador Nicolás Sánchez Albornoz, quien ha recordado su periplo tras la guerra y subrayado que “el exilio es un tema pendiente en España, pero también lo es la recuperación de los que no pudieron ir al exilio y fueron fusilados y quedaron en las cunetas o tapias de cementerios”.

“Las heridas no han desparecido, han creado una costra que se está abriendo”, ha asegurado el historiador, que tiene la esperanza de que “la secretaría de Estado de Memoria Democrática sea capaz de devolver la paz a los españoles”.

El presidente de la Amical de los antiguos guerrilleros españoles en Francia, Henri Farreny, quien ha subrayado que “nos toca sacar juntos a los muertos de las fosas comunes y de los datos erróneos que impulsaron las autoridades”.

También ha intervenido Cuauhtémoc Cárdenas, hijo del presidente mexicano Lázaro Cárdenas, quien acogió a buen número de exiliados, y quien ha enviado un vídeo desde México, en el que apuesta por prohibir las guerras y suspender la fabricación de armas de destrucción masiva y la destrucción de las existentes.

El Ateneo de México, la Asociación de Descendientes del exilio, la Asociación del 24 de agosto, en representación del exilio español en Europa, también han participado en el homenaje y agradecido al Gobierno su labor en favor del recuerdo.