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El líder del PP y candidato, Pablo Casado, se reunirá mañana con los barones regionales del partido para afrontar el análisis de los resultados de las elecciones generales, con un recorte de más de la mitad de los escaños hasta los 66, una cita a la que no acudirá el gallego Alberto Núñez Feijóo.

Será en un encuentro del Comité Ejecutivo Nacional que no se reunía desde febrero, cuando Casado estaba eufórico por haber conseguido el Gobierno de Andalucía de la mano de Juanma Moreno, tras pactar con Ciudadanos y Vox, y se empezó a diseñar la estrategia del partido para las elecciones generales.

Ahora el escenario es muy diferente, ya que Casado se presentará ante los dirigentes territoriales tras haber cosechado los peores resultados de la historia del partido.

A esta reunión no acudirá el presidente de la Junta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, que asistirá a la sesión de control en el Parlamento gallego para responder a preguntas de la oposición.

Núñez Feijóo fue uno de los pocos en salir en la noche electoral a opinar sobre los resultados y poner en valor que Galicia es la comunidad donde el PP, a pesar de haber sido superado por el PSOE, ha obtenido un mejor resultado.

Preguntado por si Casado debería dimitir y si él se ve próximamente en la política estatal, ha insistido en que el partido debe ocuparse de "reconocer y detectar" el porqué de un resultado "malo sin paliativos".

Quien sí estará en la reunión de mañana es el presidente andaluz, Juanma Moreno, aunque llegará tarde a la cita fijada para las 12 de la mañana, porque tiene Consejo de Gobierno.

Moreno no ha comparecido públicamente para hablar sobre los malos resultados del partido y se ha limitado a publicar un tuit para felicitar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por su victoria y agradecer el apoyo de los votantes populares.

Por su parte, el presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, también ha considerado que el partido debe hacer "una reflexión" tras el "mal resultado", con el fin de "recuperar al PP como la gran fuerza del centro político español".

Aparte de estas llamadas de atención pública, ya han empezado las críticas más o menos veladas a la actual dirección, a la que un líder provincial ve directamente "muerta" tras los resultados electorales, algo que atribuye, según ha explicado, a haber perdido el centro moderado para irse hacia la derecha.

Aunque, tanto este líder como otros reconocen que no es el momento de hacer un cambio en la dirección del partido, a menos de un mes de una nueva convocatoria electoral.

También admiten, en palabras de otro dirigente, que quedan por delante cuatro años de "travesía del desierto" y que la opción más adecuada sería que Casado dé un giro "de 180 grados" a su discurso.

Este tipo de reflexiones serán las que se plantearán mañana en un Comité Ejecutivo en el que el PP asegura que hará "autocrítica" y un análisis pormenorizado de los resultados para ver las cuestiones que hay que mejorar, según ha asegurado este lunes el secretario general del partido, Teodoro García Egea.

Fuentes de la dirección han dado por hecho que, pese a la debacle electoral, la reunión de mañana no será "tensa" e insisten en que el de Casado es un "proyecto a largo plazo" y, de hecho, el resultado "podía haber sido mucho peor", porque la nueva dirección partía con difíciles perspectivas.

"Hay que leer 'Manual de Resistencia' de Pedro Sánchez", han ironizado incluso, tras reconocer que "no se puede reilusionar" en seis meses a los exvotantes y es un objetivo que necesita más tiempo. También consideran que hay mucha gente que no ha votado por Vox, sino por estar "cabreados con la marca PP".