EFEMadrid/Cartagena

El líder del PP, Pablo Casado, también se ha negado en la convención nacional de su partido a pedir perdón por los crímenes de la conquista, como hicieran también el expresidente del Gobierno José María Aznar y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.

La oposición al llamado indigenismo ha protagonizado este viernes en Cartagena la quinta jornada de la convención nacional del PP, en la que Casado ha dialogado con el expresidente de México Felipe Calderón y han participado además el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, y el expresidente de Colombia Andrés Pastrana.

Díaz Ayuso introdujo el debate sobre el indigenismo en su viaje a Estados Unidos y ayer el expresidente José María Aznar lo llevó al cónclave de los populares. Ambos consideran que el indigenismo es el "nuevo comunismo" de Latinoamérica.

La presidenta llegó a criticar la carta en la que el papa Francisco pedía perdón a México por los errores de la Iglesia durante la conquista y, sin nombrar al pontífice, también Aznar afirmó ayer que no pedirá perdón.

Como su mentor, Casado reivindicó ayer la hispanidad y en Cartagena ha dado un paso más para decir que: "Desde España no tenemos que pedir perdón, pero tenemos que dar las gracias a una historia común que ha sido el mayor hito desde Roma, la hispanidad".

Lo ha hecho al lado del expresidente Calderón, muy crítico con el actual mandatario de su país, Andrés Manuel López Obrador, con cuyo nombre bromeó ayer Aznar por el origen español de sus apellidos.

"Yo soy orgullosamente mexicano, mi bisabuela era una indígena purépecha, el propio presidente de México (Andrés Manuel López Obrador) su abuelo es cántabro, igual lo enseñó a caminar, no sé", ha argumentado Calderón.

A su juicio, la petición de México de que España pida perdón es una "cortina de humo" para tapar la criminalidad, el "nulo crecimiento", la "complicidad y la corrupción con criminales" y el "pésimo manejo del covid" que ve en el Gobierno mexicano.

Casado ha loado a Calderón por el crecimiento económico que logró para México, la bajada del desempleo o la mayor seguridad, mientras que también ha elogiado al expresidente colombiano Andrés Pastrana, y ha recibido un día más alabanzas de los suyos.

López Miras ha destacado que la convención nacional del PP "tiene proyecto", y que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "no tiene ningún tipo de apoyo social" y "ni una sola organización empresarial o social es capaz de decir de Sánchez la mitad o una décima parte de lo que grandes líderes de la sociedad han dicho de Casado".

Y ha hecho una defensa de la política que tiene como centro la libertad y el individuo, que tiene en Murcia "el mayor espacio de libertad del Mediterráneo”, gracias a la "hoja de ruta" de Casado, con ejemplos como la libertad de elección de centro educativo.

Cartagena cierra este viernes la etapa itinerante de la convención nacional, en la que el PP ha buscado escuchar a la sociedad.

Este fin de semana el cónclave finaliza en Valencia con el partido como protagonista y el objetivo de demostrar que la única alternativa posible a Sánchez es la unión del centroderecha en torno a las siglas del Partido Popular.

En Valencia tomarán la palabra todos los presidentes autonómicos, también Díaz Ayuso que ha sido la única que todavía no ha participado en la convención, por su viaje a Estados Unidos. También lo harán los alcaldes o los presidentes autonómicos que lideran la oposición.

El domingo será Casado el encargado de cerrar un cónclave repleto de apoyos explícitos a su liderazgo y fuertes críticas al populismo, sin que Casado haya mencionado de forma directa a Vox, el partido con el que según todos los sondeos deberá pactar para gobernar.