EFEBarcelona

El líder del PP, Pablo Casado, ha tachado hoy al presidente de la Generalitat, Quim Torra, de "desequilibrado" por "llamar a un derramamiento de sangre", y ha exigido al presidente, Pedro Sánchez, que no dialogue con los independentistas y aplique cuanto antes el artículo 155 de la Constitución.

El dirigente popular ha participado en Barcelona en la presentación de los candidatos del PP a la alcaldía de las cuatro provincias catalanas, entre ellos el empresario Josep Bou, que encabezará la lista del partido en la ciudad condal.

En su intervención, Casado ha avisado al Ejecutivo del PSOE de que no hay "independentistas buenos y malos", y le ha reclamado que no se deje llevar por "los cantos de sirena" de quienes apelan al diálogo, ya que a su entender es imposible lograr la convivencia de la mano de quienes son "xenófobos" por naturaleza y tienen al frente un "desequilibrado" como Torra.

"No es un insulto, lo explico. Hay que ser un desequilibrado para escribir sobre los españoles que somos carroñeros, hienas y víboras. Hay que ser tremendamente desequilibrado para decir en tu tierra que estás deseando que el Gobierno te mande los tanques. Y hay que ser muy desequilibrado para decir que ansías la vía eslovena; es decir, la guerra civil", ha agregado Casado.

El líder de los populares ha cargado asimismo contra Sánchez por haber tendido la mano para escuchar una propuesta que saliera del Parlament con una amplia mayoría, y también le ha reprochado que quiera aprovechar la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona para reunirse con el 'president'.

A su juicio, estos gestos son una prueba de que el presidente español está dispuesto "a cargarse la soberanía nacional" con un nuevo Estatut "inconstitucional" respaldado por la "la mayoría vergonzante de la moción de censura, de batasunos, podemitas, socialistas e independentistas".

En vez de esto, Pablo Casado ha defendido que lo que debería hacer Sánchez es aprovechar su visita a la capital catalana para comunicar "cómo y cuándo" se aplicará el artículo 155 de la Constitución en Cataluña para cesar a Torra y "poner orden" en la comunidad.

Para lograr este orden, ha continuado, sería conveniente poner en marcha algunas de las medidas de "refuerzo constitucional", como la prohibición de que entidades y partidos que han sido encausados por sedición o rebelión reciban dinero público; la ilegalización de los Comités de Defensa de la República (CDR), y la intervención de los Mossos d'Esquadra.

Ha defendido que todas estas medidas son proporcionales a la excepcionalidad que vive Cataluña, que atraviesa los "tiempos más oscuros" desde el advenimiento de la democracia, con una "batasunización insoportable" en las calles.

Aprovechando la visita a Barcelona, Casado ha designado a la capital catalana como el "kilómetro cero" de la lucha contra el populismo y el independentismo, una labor en la que ha sugerido que se deben aliar todas las fuerzas constitucionalistas.

En la misma línea, el alcaldable popular al consistorio barcelonés, Josep Bou, ha indicado que ofrecerá su apoyo al aspirante independiente Manuel Valls para propiciar el cambio en Barcelona si el ex primer ministro francés es la opción constitucionalista más votada, y le ha emplazado a hacer lo mismo en caso contrario.

También en materia de pactos, el empresario ha lanzado un mensaje a los socialistas: "¿A quién queréis de alcalde, a Ernest Maragall o a mi? Pensadlo. Porque yo lo tengo claro, os lo aseguro. Votaría mil veces más a un socialista que a un separatista".