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El líder del PP, Pablo Casado, ha hecho un nuevo guiño a Ciudadanos, al cederle un senador para que pueda formar grupo parlamentario en la Cámara Alta, dentro de la estrategia iniciada antes de la repetición electoral para agrupar el voto del centro derecha en una coalición denominada España Suma.

Sin embargo, este gesto no ha tenido respuesta por parte del partido naranja, que insiste en ignorar esta oferta para formar una coalición.

Los populares ya apostaron la semana pasada por que Ciudadanos, con diez diputados, entrase a formar parte de la Mesa del Congreso, aunque sus votos no consiguieron finalmente que se eligiese a un secretario de la formación naranja. Un movimiento que despertó las críticas de Vox, que tuvo que conformarse con un solo puesto.

Además de estos dos pasos para intentar una mayor presencia del partido naranja en dos de las principales instituciones del país, Casado mantiene una "interlocución fluida" con Inés Arrimadas, que está llamada a ser la nueva líder de Ciudadanos tras la renuncia de Albert Rivera.

En el PP no quieren hablar de 'pescar' fichajes en las filas de Ciudadanos, y destacan el "respeto mutuo" entre las dos formaciones, según ha explicado este martes el vicesecretario de Comunicación, Pablo Montesinos, que gobiernan en coalición en Andalucía, la Comunidad de Madrid o Castilla y León.

Montesinos ha asegurado que la relación entre Casado y Arrimadas es "positiva" y que su partido "respeta enormemente" a la formación naranja.

Tanto que no quieren ni entrar a valorar la oferta que Arrimadas ha planteado al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, para una reunión a tres, que finalmente será solo entre la interlocutora de Cs y el candidato socialista.

Solo se limitan a constatar que Casado irá a cualquier cita que le haga Sánchez en La Moncloa, como ha acudido en las ocasiones anteriores, pese a que Sánchez ha "desdeñado" todas sus propuestas de pactos de Estado y ni siquiera le ha llamado tras el 10N.

Así que las críticas a Ciudadanos, que surgieron tras las primeras elecciones del 28 de abril, han quedado atrás dentro de la apuesta del PP por "reivindicar" de nuevo España Suma, para que el centro derecha salga "fortalecido" en esta legislatura pese a que no consiguieron esta unidad para concurrir a las urnas.

Según Montesinos, el PP actúa con "generosidad" y "altura de miras" y no hará como Ciudadanos "hizo en el Parlamento de Cataluña", donde ganó las elecciones, sino que apostará porque España Suma esté actualmente "más viva que nunca".

Con ese objetivo, cederán un senador a sus socios en los gobiernos autonómicos para que puedan tener grupo propio en el Senado, ya que el Reglamento exige un mínimo de diez y ellos tienen ocho.

Pero puede sumar un senador electo de la coalición Navarra Suma, la que estableció con PP y UPN, y ahora contará con el que le brindan los populares, con lo que tendría garantizado un grupo propio en la Cámara Alta.

A pesar del gesto de los populares, Ciudadanos no contempla integrarse en una coalición con el PP, al que ha acusado de intentar lanzar "el bulo de España Suma" para no afrontar la investidura de Sánchez.

Una situación parecida a la que vivió Albert Rivera en la legislatura anterior con los 57 escaños que tenía entonces cuando tuvo la posibilidad de haber intentado evitar una repetición electoral o que el Gobierno dependiera de Podemos y de los nacionalistas, en el caso de que hubiera prosperado.

Y ante la insistencia del España Suma, la portavoz de la gestora de Cs, Melisa Rodríguez, ha retado al PP a que si de verdad tiene la voluntad de llegar a un acuerdo, que apoye "la vía Arrimadas" para llegar a un acuerdo entre PSOE, PP y Ciudadanos que posibilite un gobierno constitucionalista.