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El presidente del PP, Pablo Casado, y presidentes autonómicos de su partido se van a volcar en la campaña del PPC a las elecciones catalanas, donde el líder de la oposición irá siete de los catorce días para respaldar al candidato Alejandro Fernández.

Casado lleva meses centrando sus esfuerzos en Cataluña, donde ha acudido hasta quince veces en precampaña y lo hará en siete ocasiones durante la campaña, según han indicado a Efe fuentes del PP.

También desembarcarán en Cataluña presidentes autonómicos del PP. Por ejemplo, es muy probable que acuda la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, a falta de cerrar las fechas que se ultimarán en breve, han manifestado a Efe desde su equipo.

Las próximas semanas serán un sprint final para mejorar los resultados del PPC. Los populares llegan a las urnas con la meta de doblar sus resultados de 2017, cuando tocaron suelo con cuatro diputados, y también de evitar que les adelante Vox y acercarse a Ciudadanos, aunque los sondeos les sitúan por debajo de la formación naranja.

El PP pretende desplegar toda su potencia para mostrar a los catalanes que son ellos y no el PSC, pero tampoco Ciudadanos ni Vox, los que representan la alternativa al soberanismo y el independentismo.

Durante la campaña, Casado compartirá acto con presidentes autonómicos, pero también con alcaldes, portavoces catalanes y miembros de la lista.

El pasado sábado, el líder de los populares participó en el acto celebrado en Barcelona para presentar la candidatura de Fernández y este martes acudió al Nau Gaudí de Mataró (Barcelona), una visita de la que no se avisó previamente a los periodistas.

Respecto al tipo de eventos que el PP celebrará para sus seguidores, el partido se limita por el momento a señalar que cumplirán todos los protocolos sanitarios, pero se desconoce si apostarán por grandes formatos o alternativas de menos asistentes debido a la pandemia.

Casado quiere que los catalanes conciban al PP como la "casa común del constitucionalismo" y para ello apuesta por la receta de la moderación. El objetivo no es la revancha tras el "procés", sino la convivencia.

También ha alentado el líder del PP los temores contra un tripartito del PSC con ERC. "Ya hemos visto a qué conducen los tripartitos, el orden de factores no altera el producto", advirtió el pasado sábado desde Barcelona.

El PP, como el resto de fuerzas políticas, ha apuntado además sus críticas al exministro de Sanidad Salvador Illa por dejar su cartera para presentarse a las elecciones, y la víspera Casado acusó al Gobierno de no tomar más medidas en la pandemia para no perjudicar los intereses electorales del PSC.

Ante la competencia en su mismo campo de batalla, Casado dio un golpe de efecto contra Ciudadanos fichando a su exnúmero dos, Lorena Roldán, y desdeña las posibilidades de Vox porque hasta ahora no se han cumplido los pronósticos que prevén un adelanto del partido de Santiago Abascal.

"Los catalanes no somos víctimas de ninguna maldición bíblica, podemos salir adelante con convivencia, no tenemos por qué estar gobernados eternamente por políticos sin escrúpulos. Y lo peor que podríamos hacer es caer en las garras del populismo", alertó, por su parte, el candidato Alejandro Fernández, aludiendo al voto en disputa con Vox.