EFEBarcelona

El Govern de Cataluña ha dado un paso más en la desescalada y elimina desde este viernes el límite de reunión a 10 personas, al tiempo que normaliza los aforos en restauración, cultura y gimnasios, aunque el ocio nocturno seguirá cerrado con la previsión de poder reabrir en las próximas semanas.

En una rueda de prensa tras el Consell Executiu, la portavoz del Govern, Patrícia Plaja, ha indicado que la medianoche del jueves al viernes van a decaer así "una buena parte de las medidas restrictivas porque la actual situación de la pandemia, con una curva estabilizada en un altiplano", ya no son "necesarias ni están justificadas".

De momento, seguirá vigente el certificado covid y continuará cerrado el ocio nocturno, que sin embargo está previsto que pueda reabrir "en las próximas semanas si el virus no vuele a sorprender con un nuevo giro de guion", ha añadido la portavoz.

Plaja ha asegurado que el Govern, que se reúne este martes con las patronales del ocio nocturno, no va a alargar "ni un día más de lo necesario" el cierre de las discotecas y ha señalado que la previsión es que "en las próximas semanas o días" puedan anunciar ya la fecha de la reapertura.

En cuanto al certificado covid, que está instaurado para interiores de restauración, gimnasios y residencias, ha explicado que están esperando a recibir en breve el informe del comité científico asesor de la covid sobre esta medida, pero ha dejado entrever que decaerá en breve, posiblemente esta misma semana.

"Esta medida se implantó en un contacto epidemiológico diferente, antes de la nueva variante, y fue un incentivo para la vacunación, pero ese no era su objetivo, sino que era minimizar los contagios, y con la ómicron -que contagia también a vacunados- es necesario cuestionar su utilidad", ha afirmado la portavoz.

Lo que sí está claro es que, tras eliminar la semana pasada el toque de queda nocturno, este próximo viernes decaerá la limitación de reunión de 10 personas y los aforos en restauración, cultura y gimnasios.

Plaja ha señalado que los datos epidemiológicos apuntan que Cataluña está "en un altiplano" de una sexta ola, que sigue "desacelerando".

Si bien la incidencia continúa siendo "altísima", con récords de contagios, el impacto es "menos severo de lo que se pronosticaba" a nivel asistencial, sobre todo en las UCI.