EFEBarcelona

El Govern ha acordado levantar el confinamiento comarcal y permitirá la libre circulación por toda Cataluña a partir del próximo lunes, cuando también podrán reabrir bares y restaurantes en el interior de los centros comerciales, al tiempo que ha eliminado el límite de la burbuja de convivencia.

Con la mejora de los datos epidemiológicos, el avance en el ritmo de vacunación y la llegada del calor, el Govern ha decidido flexibilizar a partir del próximo lunes y hasta el próximo 3 de mayo algunas de las principales restricciones en Cataluña, si bien continúa vigente el toque de queda nocturno, de las 22.00 hasta las 6.00 horas.

Los indicadores epidémicos mejoran por sexto día consecutivo en Cataluña, aunque lo hacen más ligeramente, y el número de enfermos de COVID hospitalizados es de 1.611 (39 menos que el día anterior), de los que 494 están en la UCI (tres menos), mientras que la velocidad de propagación del virus (Rt) desciende a 0,97.

En una rueda de prensa telemática, la consellera de Salud en funciones, Alba Vergés, y el de Interior, Miquel Sàmper, han recordado que las UCI siguen estando llenas y han insistido en pedir precaución a la sociedad para evitar que, tras esta apertura, se tengan que dar pasos atrás.

"Venimos de mucho sufrimiento y esfuerzo de toda la sociedad y ver la luz nos hace estar mucho más ansiosos", ha admitido Vergés, que ha insistido no obstante en la necesidad de mantener todas las medidas de prevención -mascarilla, higiene de manos y distancia de seguridad- porque el objetivo es "llegar bien" al final del camino.

Una vez levantado el confinamiento comarcal, que estaba vigente desde el pasado 7 de abril, tras la Semana Santa, el Govern permitirá circular libremente por toda Cataluña a partir del próximo lunes, incluso viajando con personas de otras burbujas de convivencia porque esta limitación decae en todos los casos, si bien para ello será necesario llevar mascarilla y garantizar la ventilación.

El Govern también ha autorizado la reapertura de los bares y restaurantes que están en el interior de los centros comerciales a partir del próximo lunes, tras seis meses cerrados, en el mismo régimen que el resto de la restauración: de las 7.30h a las 17.00h.

En toda la restauración, que de momento seguirá sin poder servir cenas en los establecimientos, se mantiene el número máximo de seis personas por mesa, pero sin límite de burbujas de convivencia.

Todos los comercios podrán abrir con la totalidad de superficie, ya que se elimina el límite de los 800 metros cuadrados, si bien se mantiene el máximo de un 30% del aforo.

El Procicat también ha autorizado las clases presenciales en bachillerato y ciclos formativos, un elemento importante para poder preparar bien la Selectividad en el caso de alumnos del último curso.

El aforo en actividades deportivas y religiosas pasa del 30 % al 50 %, mientras que también se permite la apertura de un 30 % en los locales lúdicos infantiles, aunque si tienen servicio de restauración deberá permanecer cerrado.

En un momento en el que los datos epidemiológicos mejoran y se incrementa la inmunización -esta tarde se han comenzado a inyectar las nuevas vacunas de Janssen-, Vergés ha anunciado que la semana que viene Salud comenzará una serie de cribados en localidades con una incidencia de coronavirus superior a la media de Cataluña, concretamente en las demarcaciones de Lleida, Cataluña Central y Girona.

Los cribados, que serán voluntarios y dirigidos a menores de 70 años porque tienen menos cobertura de vacunación, se realizaran con un kit de automuestra nasal que se podrá recoger en el CAP para efectuar el test en el domicilio y devolverlo al centro de atención primaria, con la posibilidad de repetir la prueba cada 15 días.

Por su parte, Sàmper ha insistido en la necesidad de actuar con "prudencia", aunque ha destacado que el ritmo de vacunación, la llegada del calor y la política de cribados que impulsa el Govern permiten entrar en un "nuevo paradigma", en el que debe haber una "corresponsabilidad bidireccional" entre administración y sociedad.

Se trata, según el conseller, de imitar el modelo japonés de aprender a "convivir con el virus" sin que tener que reiterar el modelo de restricciones basados en "abrir/cerrar" que han protagonizado las tres primeras olas de la pandemia en Cataluña.