EFEBilbao

La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha afirmado en relación con la polémica del llamado "pin parental" que "el interés superior del menor" hace que "una familia homófoba no tenga derecho a que los hijos también sigan siendo homófobos".

En una entrevista que publica este domingo El Correo, Celaá destaca que "no se puede confundir la patria potestad con la propiedad" de los hijos y, tras señalar que los padres tienen derecho a elegir la educación de los hijos en función de sus convicciones religiosas y morales, añade que "esto de ninguna manera puede justificar que haya una educación curricular a la carta".

"La pretensión de algunas familias de autorizar o no que sus hijos acudan a ciertas actividades obligatorias y evaluables es un veto parental inaceptable, que vulnera además la capacidad de los centros educativos, en el ejercicio de su autonomía, para completar el currículo", expone.

La ministra indica que en este asunto no se habla de actividades voluntarias como ir a una excursión, en lo que deciden los padres, sino que se trata del "tronco curricular, y la educación afectivo sexual, por ejemplo, forma parte de él".

"Y evidentemente (los materiales) los plantean profesionales y pasan además por el consejo escolar, donde están los padres y madres representados. Algunos dicen que educa el Estado. No, no, nosotros no vivimos en un estado totalitario", destaca Celaá.