EFEBarcelona

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha afirmado que lo sucedido durante un macrobotellón en el área de plaza Espanya que ha derivado en acciones vandálicas y ha concluido con 20 detenidos y 43 heridos "es inaceptable y no puede volver a ocurrir", por lo que ha pedido al Departamento de Interior un refuerzo policial preventivo para que no se repita esta noche.

En declaraciones a los periodistas en la zona donde se han concentrado esta pasada noche unas 40.000 personas, la mayoría jóvenes, la alcaldesa ha dicho que esta noche "se han cruzado todas las líneas rojas" y que "ya no es un tema de incivismo, sino de orden público", mientras ha desvinculado lo sucedido de los actos programados estos días por el Ayuntamiento con motivo de las fiestas de la Mercè.

Colau ha pedido al conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, que los Mossos d'Esquadra lideren un dispositivo preventivo que evite posibles nuevos actos vandálicos y para que la situación de "alteración del orden público" vivida esta pasada noche "no vuelva a pasar".

Ha lamentado también "el miedo" que han pasado algunos comerciantes de la zona de Creu Coberta y Sants por los destrozos de que han sido víctimas sus establecimientos y ha mencionado en concreto el caso de una familia que se encontraba en su tienda cuando se han producido los actos vandálicos y de pillaje.

En este sentido, la alcaldesa ha insistido en la necesidad de trabajar con Interior en un dispositivo de carácter preventivo esta próxima noche para que no vuelva a suceder "en ningún caso" lo que ha pasado.

En sus declaraciones, ha querido desmarcar lo sucedido anoche con la noche anterior, cuando un macrobotellón en la misma zona reunió a unas 15.000 personas pero sin incidentes, y también de las fiestas de la Mercè, porque la avenida de la Reina María Cristina y la plaza de Espanya no son este año espacios de actividades.

"Este es un fenómeno nuevo, son autoconvocatorias de botellones que se están produciendo en muchos sitios, y son actos de incivismo, pero lo de esta pasada noche ha sido un salto hacia problemas de orden público", ha considerado, por lo que ha insistido en contar con un dispositivo policial de refuerzo.

La alcaldesa entiende que "haya ganas de salir o de reunirse, pero los botellones en Barcelona no están permitidos, ni tampoco los actos de vandalismo o robos en tiendas de personas que luchan por superar la pandemia", ha dicho.

Por otra parte, ha agradecido a los agentes de la Guardia Urbana su trabajo y también a los servicios municipales de la limpieza para que toda la zona afectada por el macrobotellón quede limpio y sin restos de cristales en el suelo.