EFEWaterloo (Bélgica)

Los exconsejeros de la Generalitat de Cataluña huidos a Bélgica Toni Comín y Lluis Puig, a quienes reclama el Tribunal Supremo español, pedirán mañana, viernes, a la Fiscalía belga que posponga el juicio sobre su euroorden, como ya hizo con la vista del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont.

Así lo explicaron Comín y Puig en declaraciones a la prensa en un acto celebrado en la llamada "Casa de la República" en la localidad belga de Waterloo, previo a la primera vista sobre su euroorden, que tendrá lugar ante un juez de primera instancia mañana viernes.

También solicitarán que se formalice el calendario de intercambio de documentación entre Fiscalía y Defensa, que según explicaron incluirá una primera fecha en la que los acusados presentarán sus argumentos, una segunda donde el fiscal presentará sus alegaciones, y una tercera fecha en la que las defensas emitirán su documento definitivo con las respuestas a los argumentos del Ministerio Público.

La sesión de mañana, explicó Comín, será "muy tranquila" y ambos exconsejeros esperan salir con la fecha de su vista oral fijada.

Esta podría coincidir con la de Puigdemont, prevista para el próximo 16 de diciembre, aunque recuerdan que dicha decisión "solo le corresponde a la Justicia".

El proceso de entrega de Comín y Puig es independiente del que se sigue en relación con el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont, pues la Orden Europea de Detención y Entrega cursada contra los exconsejeros se envió a Bélgica de forma separada y dos semanas después de la primera.

El Tribunal Supremo español reclama a Comín por sedición y malversación, los mismos presuntos delitos que le reprocha a Puigdemont por su implicación en el referéndum ilegal del 1-O, y a Puig sólo por malversación.