EFELa Habana

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, dio la bienvenida este martes a los reyes Felipe y Letizia en una visita "muy ansiada" a la isla, la primera de carácter bilateral de un monarca y en la que, según el Gobierno español, se habló "de todo", incluido de derechos humanos.

Díaz-Canel recibió a don Felipe y doña Letizia en la sede del Consejo de Estado al comienzo de un viaje que pretende terminar de normalizar la relación política después de etapas de desencuentros y que coincide con el 500 aniversario de la fundación de La Habana.

Como es tradicional en las visitas de mandatarios extranjeros, la jornada arrancó con una ofrenda floral ante el memorial del héroe de la independencia cubana, José Martí, y la imagen de los líderes revolucionarios Ché Guevara y Camilo Cienfuegos.

"Sus majestades los reyes, a José Martí", rezaba la corona de rosas rojas con la bandera española depositada ante la estatua del prócer cubano, en la Plaza de la Revolución, antes de la bienvenida de Díaz-Canel y su esposa, Lis Cuesta.

Tras los honores y la interpretación de los himnos, tuvo lugar la reunión de los dos jefes de Estado con las respectivas delegaciones, encabezadas por el ministro español de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, y su colega cubano, Bruno Rodríguez.

"En cordial encuentro, reconocimos las positivas relaciones bilaterales existentes, basadas en históricos lazos familiares y culturales que fortaleceremos", dijo en su cuenta de Twitter el mandatario cubano, quien transmitió a los reyes que su visita era "muy ansiada", según el Palacio de la Zarzuela.

Durante la media hora que se prolongó la reunión, se habló "de todo", según explicó Borrell a los medios tras el posterior paseo que los reyes dieron por el casco histórico de La Habana.

La situación de los derechos humanos es uno de los asuntos que forma parte de la agenda política entre España y Cuba desde hace varios años.

No obstante, durante su estancia en La Habana, Felipe VI no se va a encontrar con la disidencia, puesto que, según el Gobierno, al jefe del Estado no le toca hacer política, ni su visita debe interpretarse como un apoyo al régimen castrista.

En presencia de los dos jefes de Estado, se firmó el nuevo acuerdo de cooperación para el período 2019-2022, al que España va a destinar 57,5 millones de euros.

El acuerdo se adapta al nuevo contexto político y económico de Cuba, que afronta la peor crisis de los últimos años debido a los problemas de suministro de Venezuela, su principal proveedor de petróleo, y el endurecimiento del embargo de Estados Unidos.

Aunque no estaba previsto en el programa, los reyes aprovecharon su primera jornada en La Habana para dar un paseo por algunas de las calles del casco histórico, desde la plaza de la Catedral -templo al que accedieron un instante- hasta la de Armas.

Vestido con guayabera azul claro, el rey y su esposa pasearon de la mano por las calles de la ciudad usando por momentos gafas de sol y rodeados de turistas y cubanos que lanzaron gritos de "vivan los reyes" mientras algunos vendedores callejeros les daban la bienvenida.

Previamente la reina, acompañada por la esposa de Díaz-Canel, visitó también en la Habana Vieja una escuela taller financiada por España y en la que se forma a alumnos que aplican su aprendizaje en la restauración de edificios de la ciudad.

El arranque del viaje de los reyes ha coincidido con el anuncio del acuerdo de gobierno entre el presidente del Ejecutivo español en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, después de las elecciones celebradas el domingo.

A pesar de la complejidad del momento político en España, Borrell valoró que los reyes hayan podido viajar Cuba en el V centenario de La Habana.

"España no podía faltar a esta cita histórica", afirmó el ministro de Exteriores.

La primera jornada de la visita real se completa con la inauguración de la exposición fotográfica organizada por la Agencia EFE y la compañía Iberia, una gala de danza y la cena que Díaz-Canel ofrece a los reyes en el Consejo de Estado sin discursos.

Será mañana, miércoles, cuando Felipe VI haga dos intervenciones, una ante la colectividad española y la segunda, la de más calado, en la cena de devolución ante el presidente cubano.