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El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos ha negado haber estado al tanto del pago con fondos reservados de la Operación Kitchen, diseñada para espiar presuntamente a Luis Bárcenas, dado que no tenía información sobre los confidentes o las operaciones a las que se destinaba el dinero.

Pérez de los Cobos ha declarado este lunes como testigo en la Audiencia Nacional sobre sus funciones como exdirector del gabinete de coordinación y estudios de la Secretaría de Estado de Seguridad en la época de Francisco Martínez.

También han comparecido dos policías de la sección de vigilancias de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, incluido quien fuese su jefe en 2013, que ha acabado imputado por orden del juez, tras solicitarlo la Fiscalía, según informan a Efe fuentes jurídicas.

Pero antes que eso, Pérez de los Cobos ha explicado que él se limitó a comprobar que todos los expedientes contaban con las firmas pertinentes y que no se sobrepasaba el importe estipulado, si bien no sabía a qué o a quiénes se destinaban los fondos, según las fuentes consultadas.

Ha dicho que llevaba un control meramente formal y que la estructura era piramidal, es decir, cada comisaría o comandancia remitía a sus superiores los recibos con los fondos que necesitaban y cuando llegaba a la Secretaría de Estado, se comprobaba que las facturas cuadrasen y que no se excedía el importe fijado, ya que el límite máximo anual de gasto en fondos reservados era de 6 millones de euros.

Martínez, imputado en el caso, hizo referencia al papel de De los Cobos "como responsable de la contabilidad de los fondos, siendo la persona que, al parecer, verificaba el destino de los mismos", si bien el coronel ha indicado que realizaba una labor contable, pero que no se paraba a ver las partidas al detalle.

También ha negado tener ningún conocimiento de la Operación Kitchen, en la que supuestamente se pagó con fondos reservados al chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, captado como confidente y quien comparece el miércoles con la intención de colaborar.

Según ha explicado a los medios la defensa del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, también imputado, De los Cobos ha desvinculado a su representado de la gestión de los fondos reservados, dado que estas funciones estaban delegadas en la secretaría de Estado, y ha dicho que "en ningún momento" se reunió con él "con motivo de ninguna operación policial".

Ha señalado, según el abogado, que con quien se tenía que reunir era con Martínez y que Fernández Díaz "jamás" se interesó por "ningún confidente", por "la sencilla razón" de que ni él ni de los Cobos "tenían información de estas cuestiones".

Sobre las supuestas vigilancias que Asuntos Internos efectuó a la familia de Bárcenas, una agente ha testificado que en dos ocasiones le ordenaron ir donde se encontraba la mujer del extesorero del PP, Rosalía Iglesias, quien, según le dijeron, podía estar en peligro, si bien ha apuntado que únicamente les daban el nombre de la calle y la marca del vehículo sin más detalles.

También ha declarado quien fuese su jefe de sección, a quien ella señaló como el que le encargó estos servicios y a quien se los reportaba, y ha indicado que tuvo una participación mínima en los seguimientos, según las fuentes.

Ha explicado que el responsable de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, también imputado, le ordenó vigilar un coche oscuro sin matrícula en los alrededores de la casa de Bárcenas y ha dicho, a preguntas del juez, que quizá era para saber si había otros policías vigilando, si bien en ese momento no se percató.

Aunque ha comparecido como testigo, la Fiscalía ha solicitado su imputación por los delitos de malversación, obstrucción a la justicia y prevaricación, y el juez ha accedido, por lo que volverá a ser citado.