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La exministra Dolores Delgado ha tomado este miércoles posesión del cargo de fiscal general del Estado en un acto solemne en el Tribunal Supremo, una ceremonia breve en la que ha estado apadrinada por el magistrado del Constitucional y ex fiscal general Cándido Conde-Pumpido.

Tras prometer su cargo ante el rey en el Palacio de la Zarzuela con el ministro de Justicia Juan Carlos Campo como notario mayor del reino y en presencia del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y del presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Supremo, Carlos Lesmes, Delgado ha acudido al alto tribunal.

En el salón de plenos, Lesmes ha presidido una ceremonia protocolaria en la que se ha leído el real decreto con el nombramiento mientras Delgado, fuera de la sala, esperaba a que su padrino la acompañara al interior.

Hoy justo hace treinta años, ha comentado a los periodistas tras concluir el acto, prometió su cargo como fiscal en su primer destino en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña.

Delgado ha estado arropada por dirigentes de la Fiscalía como el teniente fiscal del Supremo, Luis Navajas; el fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón; el que fuese su superior en la Fiscalía de la Audiencia Nacional, Jesús Alonso; o su antecesora al frente de la Fiscalía General, María José Segarra.

También han asistido al acto Campo, varios miembros del Tribunal Constitucional, incluido su presidente, Juan José González Rivas, además de magistrados del Supremo, vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la abogada general del Estado, Consuelo Castro, que ella nombró cuando era ministra de Justicia.

Del Supremo Delgado se ha desplazado a la sede de la Fiscalía General del Estado para presentarse a sus compañeros en esta nueva etapa, a la que llega rodeada de polémica y entre críticas de la mayoría de los jueces y fiscales por acceder al cargo directamente desde el Ministerio de Justicia.