EFEMadrid

La exministra de Justicia Dolores Delgado acude este miércoles al Palacio de la Zarzuela para prometer su cargo de fiscal general del Estado ante el rey y después tomará posesión en un breve acto solemne en el Tribunal Supremo.

En Zarzuela estarán presentes el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, mientras que el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, quien relevó a Delgado al frente de ese departamento, actuará como notario mayor del reino.

La toma de posesión del cargo tendrá lugar a las 13.00 horas ante la sala de gobierno del Tribunal Supremo, presidida por Lesmes.

Tras conseguir el aval, dividido, del Consejo General del Poder Judicial), y comparecer en la Comisión de Justicia del Congreso, el Consejo de Ministros formalizó ayer el nombramiento de Delgado, casi mes y medio después de anunciar que la exministra era su propuesta para encabezar el Ministerio Pública.

Un nombramiento polémico que criticó buena parte de la carrera judicial y fiscal y que el PP ha anunciado que recurrirá ante el Supremo, al considerar que no cumple "los criterios de idoneidad, neutralidad e imparcialidad requeridos para el cargo".

Los populares, Vox y Ciudadanos han avanzado que seguirán de cerca sus primeros pasos al frente de la Fiscalía, donde están pendientes distintos nombramientos y donde deberá analizar en qué causas se abstiene de intervenir por su reciente labor como ministra.

En el Congreso, cuando la oposición le preguntó si se apartaría de procedimientos como las causas derivadas del "procés" o la investigación al excomisario José Villarejo, señaló que se "estudiará caso a caso" porque no existen "causas generales de abstención", aunque precisó que la fiscal general interviene en "contadísimos asuntos".

Ante los diputados, Delgado consideró que su paso por el Ministerio de Justicia es más una "fortaleza" que una debilidad y garantizó que se atendrá "siempre, siempre, al principio de legalidad, de imparcialidad y de transparencia".

Entre sus promesas, dedicar más recursos a frenar los nuevos discursos de odio y discriminación y a combatir la "estigmatización" de los menores extranjeros no acompañados y reforzar la lucha por el medioambiente y contra la violencia de género y sexual, la trata y la corrupción.