EFEHuesca

El alcalde de Huesca, Luis Felipe (PSOE), ha comparecido hoy por primera vez ante los medios de comunicación tras su investidura, el sábado pasado, para anunciar que la próxima semana conformará un equipo de gobierno en minoría para el que espera apoyos puntuales del resto de fuerzas, a excepción de la extrema derecha de Vox.

Felipe ha convocado a los periodistas poco después de fracasar el intento de moción de censura del PP tras su desencuentro con Ciudadanos por el voto en blanco que impidió la investidura de la popular Ana Alós, que esta mañana ha expresado su decisión de ofrecer un acuerdo de estabilidad al PSOE para este mandato.

El responsable municipal, que ha comparecido con el resto de miembros de su lista, ha explicado que su aspiración como alcalde es lograr un gobierno para la ciudad "centrado, ordenado y que dé estabilidad", pero ha advertido que todavía es "pronto" para hablar de posibles pactos de gobierno.

Ha manifestado su disposición a escuchar a todos los portavoces en relación a asuntos de interés para la ciudad, aunque ha advertido que "habrá una formación con la que no" propondrá acuerdos políticos, y "esa es Vox".

Por otra parte, ha considerado necesario que "los ánimos se enfríen" de cara a recuperar el clima de colaboración que se alcanzó el pasado mandato para llegar a acuerdos de consenso en la ciudad como el proyecto de reapertura del acuartelamiento Sancho Ramírez.

Aunque ha asegurado que "con diez concejales se puede gobernar", el mismo número con el que acabó el anterior ejercicio en coalición con Podemos, ha reconocido al tiempo que "es bueno tener una base más amplia".

Respecto a la posibilidad de que se presente una nueva moción de censura a lo largo del mandato, Felipe ha señalado que no depende del alcalde y que, en todo caso, se produciría "si hay un desastre o se da un desgobierno total en la ciudad", aunque ha afirmado que intentará "no dar motivos para ello".