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El Congreso ha aprobado hoy las claves de la nueva ley que regirá el voto de los españoles residentes en el extranjero tras dar luz verde a la ponencia de esta norma que permitirá la descarga por internet de las papeletas.

La nueva ley que estará lista antes de que termine el periodo de sesiones de las Cortes y que seguirá su tramitación en el Senado a partir de septiembre, debutará previsiblemente en las próximas elecciones generales de 2023.

La ponencia de esta proposición de ley, que se enmarca dentro de la reforma de la ley Electoral Central (LOREG) que analiza la Comisión Constitucional del Congreso, ha sido validada este miércoles tras pactar PSOE, Unidas Podemos y el PP la mayoría de las enmiendas, que también han recibido un gran respaldo.

Las claves de la reforma del voto rogado se centra en que los electores pueden descargarse en una página web la papeleta de la votación y todas las candidaturas, que recibirán en bloque.

Las embajadas serán lugares habilitados para depositar el voto en las urnas así como los consulados honorarios, que ampliarán sus horarios en mañana y tarde.

Incluso se puede utilizar la valija diplomática para hacer llegar el voto a tiempo.

En cuanto a los plazos el voto en urna será entre el octavo y el tercer día, ambos inclusive, anteriores al día de la elección, mientras que el escrutinio no será a partir del quinto día, sino del octavo día siguiente a la votación y concluirá no más tarde del décimo día posterior al de las elecciones.

Los consulados garantizarán los medios informáticos necesarios para la descarga del resto de la documentación precisa para votar, el proceso de precintado, recuento y elaboración del acta sea público y las funciones de los representantes de las candidaturas concurrentes en los procesos electorales en el exterior se asimilarán a las funciones de interventores y apoderados en los artículos 76 a 79 de la LOREG.

Por otra parte, ante situaciones excepcionales que se puedan dar en algunos países donde votar sea más complicado, el Gobierno previo informe de la Junta Electoral Central (JEC) podrá modular los criterios de votación o incluso el proceso para garantizar que los residentes españoles puedan ejercer su derecho de sufragio.

La proposición de ley que reforma el voto rogado implantado en 2011 y que frenó la participación electoral por su elevada burocracia seguirá su trámite parlamentario el próximo miércoles en la Comisión Constitucional, donde se debatirán y votarán las enmiendas que no han entrado en la ponencia.

En este sentido, algunos partidos como ERC o JxCAXT insistirán en las iniciativas que registraron para que se pudiera votar de forma electrónica o delegar el voto en una persona de la misma circunscripción en España.

Unas propuestas que ya fueron rechazadas en el pleno del Congreso cuando se debatió la enmienda a la totalidad que presentaron los republicanos.