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La reunión que han mantenido este jueves en Barcelona el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Quim Torra, ha sido calificada de humillante y lamentable por la oposición, mientras que el Gobierno mantiene que marca el inicio de una nueva etapa de diálogo con Cataluña.

"La palabra es el único camino", según el vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias, quien ha publicado un mensaje en su cuenta de Twitter en el que añade que "hoy se abre una nueva oportunidad" y recuerda que España es un país "plurinacional" y eso es parte de su riqueza cultural y democrática.

El líder de la oposición y del PP, Pablo Casado, opina, sin embargo, que Sánchez ha ido a Barcelona a "rendir pleitesía" a Torra y critica el hecho de que haya sido recibido como "un dirigente extranjero".

"Este Gobierno ya no engaña a nadie y funciona con la respiración asistida de una bomba de oxígeno que es separatista", ha afirmado Casado en su intervención ante el grupo popular en el Congreso, donde ha asegurado que el PP utilizará todos los mecanismos legales para impedir una cesión a los independentistas.

Para Casado, el encuentro de este mediodía "es una estación más en la escapada" del PSOE desde el bloque constitucionalista hasta las tesis del separatismo, en un auténtico proceso de "colonización" de instituciones democráticas para "complacer" a sus socios independentistas.

El líder del PP ve a Sánchez como "rehén" de los independentistas, algo que es "incompatible" con ser presidente del Gobierno y defender el interés general, y solo "atesora un cúmulo de mentiras" con los que no solo pierde la credibilidad sino incluso el beneficio de la duda.

También el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha criticado el encuentro, según él, de un "presidente ilegítimo de España" con un "presidente ilegal de Cataluña que debería estar fuera del cargo y detenido hace mucho tiempo".

Pero además, Abascal ha arremetido contra el jefe de Gabinete de Presidencia, Iván Redondo, por haber inclinado la cabeza para saludar a Torra.

"El cortesano de Moncloa saluda al delincuente Torra con la inclinación de cabeza que Sánchez le niega al único que la merece: el Rey", ha señalado el líder de Vox en su cuenta de Twitter.

Sobre esta misma cuestión, la portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Inés Arrimadas, ha destacado que el Gobierno de Sánchez "ha bajado la cabeza ante los separatistas", pero ahora, ha añadido, "ver al 'casi vicepresidente' Iván Redondo hacer reverencias a Torra como si fuera un Rey, es demasiado incluso para ellos".

En opinión de Arrimadas, es intolerable que "un inhabilitado como Torra juegue a ser jefe de Estado", así como que Pedro Sánchez "legitime la farsa para no enfadar a sus socios, una humillación a todos los españoles".

"Lamentable imagen del Gobierno de España rendido ante quienes quieren romperla", ha añadido en Twitter.

En términos similares, la portavoz de la formación naranja en Cataluña, ha denunciado la que ha definido como la "reunión de la vergüenza" entre Sánchez y Torra.

Entre las fuerzas independentistas, la CUP ha emitido un comunicado en el que subraya que la mesa de negociación que debe constituirse en este mes de febrero, tal y como han acordado hoy el presidente del Gobierno y el de la Generalitat, supone solo "cantos de sirena para volver a la estabilidad" institucional.

Lamenta además que en la citada mesa de negociación "sigue sin existir el reconocimiento de Cataluña como sujeto político propio de pleno derecho".