EFEBarcelona

El fiscal del caso Palau Emilio Sánchez Ulled ha considerado este miércoles "una monstruosidad legal" que los bancos financien a los partidos, en el transcurso del diálogo que ha mantenido con el magistrado Miguel Ángel Gimeno en el Palau Robert sobre la mejor manera de combatir la corrupción.

Sánchez Ulled se ha explayado respecto a las vías de financiación de las formaciones políticas y ha expresado que la normativa vigente "es una monstruosidad legal" porque permite que las entidades financieras tengan "un poder que no deberían tener".

Durante el diálogo, organizado por la oficina Anti Fraude de Cataluña, que Gimeno dirige, ambos juristas han apuntado a la profesionalización de la administración pública, el registro de las actuaciones que hacen los lobbies y el sistema de financiación de los partidos como las principales medidas para minimizar los riesgos de prácticas corruptas.

Sánchez Ulled, que fue el fiscal del caso Palau de la Música, entre otros, y que ha participado en el acto como Consejero de Justicia en la Representación Permanente de España en la Unión Europea, ha referido que el sistema de partidos no es "corrupto en sí mismo", pero tiene características que permiten "que haya quien lo corrompa. Habría que cambiarlo".

Gimeno, ex presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ha explicado que en los dos años que lleva a cargo de la Oficina Anti Fraude de Cataluña se ha dado cuenta de que una de las mayores amenazas para la democracia es la ausencia de regulación de los grupos de interés: "Hay que hacer una normativa que lo regule y obligue a dejar constancia de todo lo que hacen para influir en la vida pública".

En la misma línea, Sánchez Ulled ha explicado: "Como funcionario de justicia, tienes que poner algunas precauciones: si te llama una persona o una empresa que quiere verte, no puedes quedar con ellos directamente. Hay que remitirles al cauce previsto para solicitar una cita y dejar por escrito el contenido de la conversación".

Gimeno ha proseguido diciendo que otras vías para disminuir los riesgos de corrupción por parte de las instituciones públicas son "la profesionalización del funcionariado" y proteger la figura del alertador para que "aquellos que ven conductas corruptas se atrevan a denunciar".

Finalmente, ambos ponentes han hecho su diagnóstico sobre como será la corrupción los próximos años. Para el fiscal, la corrupción, en sus formas, "cambiará, porque la vida cambia, pero seguirá existiendo porque es inherente a la condición humana".

Gimeno, por su parte, cree que contra la corrupción del futuro será más difícil luchar porque "el corrupto del futuro será un señor que hará un algoritmo desde algún lugar desconocido" con el que perseguirá los mismos objetivos que la corrupción actual.