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El gobierno ha advertido hoy al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que no habrá impunidad para los responsables de los disturbios de los últimos días en Cataluña y que está dispuesto a actuar "con firmeza" si no se cumple la ley.

"Dentro de la ley cabe todo, fuera de la ley creo que (Torra) ya tiene un conocimiento expreso de lo que acontece en un Estado de Derecho", ha subrayado el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska.

Lo ha dicho en una comparecencia ante la prensa tras participar en la reunión del comité de coordinación y seguimiento de la situación en Cataluña tras la sentencia del procés , que hoy ha estado presidida por el presidente Pedro Sánchez.

El ministro ha instado a Torra a "que decida de una vez si quiere ser el presidente de los catalanes (...) o quiere ser un activista".

También le ha pedido que condene la violencia de forma "indubitada" y no "de forma arrastrada", en alusión a la declaración institucional que Torra hizo la pasada medianoche y que no ha convencido ni al Gobierno ni a los principales partidos políticos.

El presidente del PP, Pablo Casado, ha dicho desde Bruselas que la intervención de hoy mismo de Torra en el parlamento catalán, en la que ha planteado la convocatoria de una nueva consulta de autodeterminación, representa un nuevo "golpe" a la legalidad.

Por ello, ha pedido una respuesta "firme" del Gobierno, al que ha instado una vez más a aplicar la Ley de Seguridad Nacional y a enviar un requerimiento a Torra, como paso previo a la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

Más contundente aún ha sido el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, quien ha asegurado, en declaraciones a Antena 3, que el Gobierno cuenta con todo su apoyo si es para "actuar y tomar decisiones", como aplicar el artículo 155 y cesar al presidente catalán.

Del otro lado se ha situado el responsable de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, opuesto a la aplicación de cualquier medida de excepcionalidad y partidario de afrontar la crisis catalana a través del diálogo.

En Cataluña hay "un problema político que se tiene que afrontar con cierta empatía y voluntad de diálogo", ha dicho Iglesias también a Antena 3.

Todos estos pronunciamientos se producen después de tres días consecutivos de altercados violentos que se han saldado con casi un centenar de detenidos y 194 agentes de los Mossos y de la Policía Nacional heridos, según el balance que ha hecho Maslaska.

A eso hay que añadir los cuantiosos daños materiales y lo que el ministro ha definido como "el daño reputacional a la imagen internacional de Cataluña". "Perderla es muy fácil, recuperarla es más difícil", ha puntualizado.

Marlaska ha atribuido ese daño a grupos "minoritarios pero perfectamente organizados" ante los que, ha insistido, el Gobierno está dispuesto a actuar.

Ante lo que pueda pasar esta noche o mañana, coincidiendo con la convocatoria de una huelga general en Cataluña vinculada al proceso independentista, el ministro ha dicho que se están haciendo "las oportunas evaluaciones de riesgo, de situación" en el centro de coordinación en el que están representados todos los cuerpos policiales.

A nivel internacional, el Gobierno se ha volcado en informar en medios de comunicación de otros países sobre la situación en Cataluña y ha recibido la solidaridad de sus socios comunitarios, entre los que "no hay nadie intranquilo".

Así lo han subrayado fuentes del Ejecutivo en Bruselas, donde el presidente en funciones, Pedro Sánchez, asiste al Consejo Europeo que debate el nuevo acuerdo sobre el "brexit"

Las fuentes subrayan que la cuestión catalana "no es un tema nuevo" y las declaraciones que a lo largo de esta semana han hecho varios gobiernos europeos "están siendo muy claras y contundentes" y "todo el mundo" está "muy satisfecho con la respuesta proporcionada y clara del presidente" ante esta crisis.

Ante las imágenes de los disturbios en las calles de Barcelona y otras ciudades recalcan que también "ardió" París -con las protestas de los 'chalecos amarillos'- y otras urbes europeas como Hamburgo o Génova y en esas ocasiones no se llamó al Gobierno de cada país para pedirle explicaciones.